RÍO LAGARTOS.- En un nuevo golpe al tráfico ilegal de especies marinas, autoridades decomisaron un cargamento de cerca de una tonelada de cacerolita de mar (conocida también como “mex”), una especie en veda permanente y en peligro de extinción.
Se averiguó que el cargamento era trasladado a Progreso y la detención ocurrió en la madrugada en un retén de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) instalado cerca de la comisaría de Yalsijón.
Ahí fue inspeccionado un vehículo que utilizaba el camino costero, atravesando ranchos cercanos a Panabá en busca de evadir los controles y llegar más rápido, con una carga de 900 kilos de cacerolita de mar.
Captura ilegal de cacerolita de mar en el oriente de Yucatán
La especie marina iba oculta en sacos para que pasara desapercibida, como al parecer ya habían realizado en otras ocasiones.
Este hecho ocurre apenas una semana después de que un grupo de mujeres de San Felipe, conocidas como “Las maxquileras”, fueran sorprendidas extrayendo ilegalmente cangrejo y cacerolita del mar.
Aunque fueron detenidas, la intervención de la policía municipal permitió que quedaran libres bajo el argumento de que se trataba de un acto por necesidad, aunque se supo que son familiares del alcalde de ese puerto.
Con lo ocurrido este martes es evidente que hay tráfico de especies marinas en veda en el oriente de Yucatán, cuyos cargamentos son trasladados a ranchos cercanos a San Felipe y Panabá, donde se paga a buen precio por su uso como carnada para la pesca de pulpo.
Un detenido por el traslado de la cacerolita de mar
En la operación de hoy se detuvo a un sujeto, quien fue turnado a la Fiscalía General de la República (FGR).
Por la tarde arribaron peritos para realizar diligencias y proceder con la devolución de la especie al mar, pues requerían tomar evidencia de las caceroilitas.

Cabe señalar que el saqueo de “mex” es una práctica recurrente en la región, pese a que es una especie protegida.
Personal e investigadores del Instituto Tecnológico de Tizimín han hecho estudios de la importancia y la lamentable desaparición de esa especie marina con contaminantes químicos y hoy los mismos porteños los están sustrayendo.



