TIZIMÍN.— La persistente sequía y las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas han generado un panorama crítico para la apicultura en el oriente del estado, ya que el marchitamiento de la floración reduce de manera drástica la producción de néctar.
Esta situación mantiene hoy en día en plena incertidumbre a los productores de miel de la región.
Apicultores de Tizimín y municipios cercanos lamentan la falta de actividad en el campo apícola, pues confiaban en que el inicio del año marcara una etapa de recuperación. Ahora, la esperanza se centra en que durante marzo las condiciones climáticas mejoren y permitan rescatar parte de la temporada.
Javier Efraín Cuxim Canul, apicultor de la región, refirió que el problema actual es consecuencia directa de la sequía combinada con el frío. Señaló que las bajas temperaturas secan la floración en gran parte de la vegetación y, aunque en meses recientes se registraron floraciones importantes, como la del tajonal, diversos factores han impedido que produzca néctar.
Indicó que el tajonal, que durante años fue una de las principales fuentes de néctar, hoy tiene una presencia mínima. Recordó que hace dos décadas existía abundante vegetación, pero con el uso de herbicidas en las fumigaciones ganaderas los campos cubiertos de tajonal comenzaron a desaparecer. Explicó que, aunque para los ganaderos es considerada una plaga, para los apicultores representa un beneficio fundamental.
Añadió que la principal esperanza ahora es la floración del huano, planta abundante en la región que apenas inicia su ciclo. Detalló que, de acuerdo con el pronóstico, se espera que el frío disminuya en los próximos días, lo que permitiría realizar una o dos cosechas, ya que esta floración dura aproximadamente un mes y no depende de las lluvias debido a su raíz profunda.
Cuxim Canul recordó que, aunque hace unos 15 años se registraban fríos intensos, estos no afectaban la floración porque se trataba de frentes fríos húmedos. En contraste, actualmente predominan fríos secos, sin lluvias, y los chubascos recientes no logran humedecer siquiera los primeros centímetros del suelo.
Por su parte, José Náhuat Chan, apicultor de Calotmul, afirmó que el cambio climático y la falta de lluvias están golpeando severamente al sector. Explicó que el clima frío seca el néctar de las flores y que no se habían registrado temperaturas tan bajas, lo que afecta directamente a las abejas, las vuelve más lentas y propensas a enfermarse.
Incluso, señaló, se han reportado colmenas con abejas muertas en las piqueras, situación que atribuyen a los cambios bruscos de temperatura, para los cuales las abejas no están adaptadas.
Precio de la miel, aún bajo
En tanto, Jorge Cemé Hau, apicultor de Tizimín, lamentó haber invertido alrededor de 60 mil pesos en mano de obra e insumos para una temporada que prácticamente se está perdiendo, sin certeza de recuperar la inversión. Indicó que la situación se agrava porque las acopiadoras permanecen cerradas y el precio de la miel no muestra mejoras.
Precisó que el kilo se mantiene en 35 pesos, muy por debajo de lo esperado, cuando el año pasado, a estas alturas, ya se habrían registrado incluso tres cosechas. Señaló que ahora solo queda esperar los meses de marzo, abril y mayo para ver si las condiciones permiten obtener alguna producción.
