Leo Valadez es relativamente joven, pero lleva una carrera que ha crecido a grandes pasos. Pero el torero de Aguascalientes no se desespera. Sabe que es poco a poco, que hay que ir picando piedra, como ha hecho desde que decidió meterse a los toros.
Eso sí, sin dar tregua. “No te puedes descuidar en nada, ni ceder terreno. Esto del toro es algo sumamente complicado, dentro y fuera del ruedo”, dice el torero de 20 años de edad, curtido en la tauromaquia, pues su debut con picadores fue en 2003.
Valadez mira los carteles de las tres corridas que presentó Toros Yucatán en días pasados y dice, meditando: “Buenos carteles. Bonitas combinaciones y con lo difícil que es andar armando carteles al gusto de todos”.
“Es complicado torear hoy en día”, afirma un torero que fue incluido en la tarde de reapertura de la temporada, al lado de dos grandes banderilleros: el mexicano Uriel Moreno “El Zapata” y el español Manuel Escribano. La tarde del domingo 28 de enero lidiarán seis ejemplares de Mimiahuápam.
Leo se abrió camino desde sus inicios en la Escuela Taurina de Aguascalientes. Y su viaje a España para seguir con la carrera en los ruedos ha sido provechoso. De hecho, estar allí fue clave porque, afirma, “se ven distintos los toros”. Lo dice en todos los sentidos. Relata que son otro tipo de oportunidades las que se dan y se aprovechan y también la forma en que se vive la tauromaquia al otro lado del charco.
“Si de por sí es una carrera dura, en España lo es más. Llegar es duro, mantenerse, aún más”.
Luego de su irrupción como novillero sin picadores (mayo de 2013, en Ávila), por fin debutó con los del castoreño en marzo de 2015 en Valencia, donde a su segundo ejemplar cortó una oreja y ese trofeo, en un serial como las Fallas, le dejó puntuar en la lista de novilleros.
Entre 2015 y 2016 estuvo siempre en la parte alta del escalafón, en el gusto de empresarios y aficionados. En 2017 vivió un año clave, pues el 26 de marzo debutó en Las Ventas de Madrid, ante ejemplares de Fuente Ymbro, con ovaciones. Y el 14 de mayo se presentó en la Real Maestranza de Sevilla, con dos vueltas al ruedo
“Mi carrera de novillero fue muy importante. La valoraron bien quienes me ayudaron a llegar allí”, comenta el joven Valadez, quien dice que esa trayectoria le permitió llegar con fuerza a su alternativa, el 10 de octubre, con Joselito Adame de padrino y José Garrido de testigo. “Que un paisano sea tu padrino es algo significativo. José es un torero reconocido en España y está en las principales ferias. A mí me gustaría estar en esos lugares como va él”.
Y una de las razones que le tendrá en la Plaza Mérida es precisamente pensando en su crecimiento como torero. “Este cartel es importante. Me gusta mucho por todo como lo confeccionaron los empresarios. No puedo banderillar pues una lesión, por una cornada, me impide salir con facilidad del tercio, pero si pudiera, lo haría con muchísimo gusto. Este cartel me da mucha ilusión”.
La corrida de Mimiahuápam debe llegar a la Mérida el sábado y ser reseñado entre domingo y lunes, informan los empresarios Alberto Basulto y Alberto Hagar.
Los boletos ya están a la venta en las taquillas de la Mérida, además de boletea.com, tiendas Optimolina, Foursport, Iguana Maya y Bomssa, desde 350 pesos en sol general.— Gaspar Silveira
