Los Dodgers anotan 11 veces en el primer rollo camino a valiosa victoria, y Urías transita seis actos para empatar con el “Toro”
Cuando Julio Urías subió a la loma ayer, era prácticamente imposible que perdiera. Un partido así no se le puede escapar a nadie.
En la víspera de que los Dodgers vivieron el memorable jonrón de Kirk Gibson en la Serie Mundial de 1988, los angelinos volvieron a la vida en una Serie de Campeonato en la que no encontraban su esquina. Lo ganaron con tal contundencia, que no es de extrañarse que regresen a la pelea.
Una paliza de 15-3 fue el marcador final de este Juego 3 en el Globe Life Field de Arlington, en una tarde récord. La marca la implantaron antes de que cayera el tercer out, pues anotaron 11 carreras, más que nadie en una misma entrada en postemporada.
Joc Pederson y Edwin Ríos la desforraron uno tras otro y Max Muncy disparó cuadrangular con las bases llenas para coronar el histórico racimo inicial. Más adelante se llevaron la cerca Cody Bellinger, quien realizó otra gran atrapada en el prado central, y Corey Seager. Cinco palos para la calle en total, una marca para los Dodgers en un partido de playoff. Ofensiva que llega en el momento justo, desbaratando lo mejor que habían mostrado en sus anteriores siete partidos (victorias todas): el pitcheo.
Impresionantes
Hicieron explotar muy temprano a Kyle Wright, una de las sensaciones de la rotación de Atlanta. Antes de sacar dos outs, ya perdía 6-0.
Luego todo fue fácil, incluso para un Urías que abrió regalando dos bases por bolas. El mexicano aceptó tres hits, dio dos bases y ponchó a cinco, haciendo 101 lanzamientos, algo raro en los abridores de su equipo desde que Dave Roberts los dirige. Empató con el legendario Fernando Valenzuela con más victorias para un mexicano en una misma postemporada.
El joven zurdo fue llamado para abrir ocupando un sitio la rotación por la ausencia temporal del as Clayton Kershaw, cuya lesión en la espalda hizo que no abriera el Juego 2, y lo corrieran hasta el cuarto partido. El ganador del Cy Young está obligado a ganar el partido de hoy. De lo contrario, se irían abajo 3-1 en la serie. Una ventaja es el aspecto motivacional porque los Dodgers terminaron el Juego 2, el martes, anotando cinco carreras en la novena entrada. Sus 15 anotaciones de ayer fueron en las tres primeras, así que en cuatro actos seguidos acumulan 20 registros.
¿Podrá eso levantarlos camino al Clásico de Otoño? Solo un dato: el detalle con que abrimos la reseña de este juego corresponde a la última victoria de los Dodgers en Serie Mundial. Desde 1988, los angelinos no han izado el banderín y este año barrieron en todo el año y en las primeras dos etapas.— Gaspar Silveira
