Obeso, Liddi y Sosa ayudaron al relevo melenudo
La defensa de los Leones jugó un vital papel en el tercer partido de la serie ante el Águila de Veracruz. Fue justo cuando el pitcheo de relevo parecía irse a pique.
Tres jugadas que valieron el boleto ayudaron a los melenudos en la recta final a lograr ese importante triunfo, con el que al menos aseguraron el regreso a casa para la definición de la batalla. Una, de Norberto Obeso, que se llevó las palmas, y otras de Alex Liddi y Humberto Sosa.
Octava entrada: el Águila había anotado una carrera ante David Gutiérrez y, con corredores en primera y segunda, Yasiel Puig sacó descomunal batazo que Obeso siguió con la mirada. Al pie de la cerca, saltó para atraparla, ya estrellándose con la barda. Si caía, entraban con seguridad las dos carreras. Gutiérrez dominó a “Cacao” Valdez para el tercer aut.
Novena entrada: Josh Lueke, descontrolado, firmó pasaportes a los primeros dos bateadores. El tercero, el emergente Mjkell Granberry, sacó un rodado sobre la raya de tercera, que Liddi, rodilla en tierra, logró fildear. En la misma incómoda posición, el italiano sacó el tiro a primera, donde Humberto Sosa levantó la pelota. El batazo de Granberry iba directo al fondo del prado izquierdo.
Luego, Alejandro Ortiz bateó rodado a segunda. Al intentar la doble matanza, el torpedero Jorge Flores tiró picado a primera y Sosa metió el cuerpo para detener la pelota. Si pasaba, el bateador-corredor pudo haber avanzado más.
Lueke se tomó un respiro antes de sacar el aut 27 de un partido con final de película. Antes, la ofensiva melenuda había hecho su parte para dar ventaja a sus serpentineros.— Gaspar Silvera
