MULNG, Indonesia.— La Liga Premier de Indonesia se encuentra en la mira internacional, luego de un enfrentamiento entre hinchas terminara con 125 aficionados y dos policías murieron, en su mayoría pisoteados.
Los hechos tuvieron lugar en la provincia de Java Oriental, confirmaron el domingo las autoridades; varias trifulcas entre los hinchas de los dos equipos rivales se reportaron dentro del estadio, después del partido de la Liga Premier de Indonesia terminó con la victoria de Persebaya Surabaya, por 3-2 sobre el Arema Malang.
La batalla campal derivó en que la policía antimotines lanzara gases lacrimógenos, lo que causó pánico entre el público, dijo Nico Afinta, jefe policial de Java Oriental.
Cientos de personas corrieron a una puerta de salida, en un intento por escapar de los gases. Algunas personas sufrieron asfixia en medio del caos y otras fueron aplastadas.
Unos 34 aficionados perecieron prácticamente al instante. Más de 300 fueron llevadas a los hospitales cercanos para tratar sus lesiones, pero muchas personas murieron en el camino y mientras recibían atención, informó Afinta.
Violencia en el fútbol: Querétaro Vs. Atlas
Apenas en marzo pasado, un lamentable hecho trascendió también en los medios internacionales al reportar un enfrentamiento entre hinchas en el juego Querétaro-Atlas.
Como se reportó en aquella ocasión, cuando el Atlas sumaba un gol, en las gradas se registró movimiento entre las llamadas “barras” de la afición queretana, que habría decidido lanzarse contra los aficionados de los Rojiblancos.
Los jugadores del equipo visitante huyeron de inmediato a los vestuarios junto con algunos más del Querétaro. Pero algunos otros integrantes del conjunto queretano, como el portero uruguayo Washington Aguerre, permanecieron en el banquillo y trataban de pedirle calma a los rijosos.
Debido a los hechos, el fútbol mexicano -así como los mismos aficionados- urgió a la regularización de las llamadas “barras bravas” y implementaron sanciones severas a quien incumpla con los protocolos de seguridad en los estadios, luego de trascender que los aficionados superaban en número a la seguridad de “La Corregidora”, donde tuvo lugar el lamentable hecho.
