Notición ayer en la pretemporada de la Liga Mexicana: los Diablos Rojos ganaron un partido que entrará en los anales del béisbol moderno.
El partido de exhibición entre los infernales y el Águila de Veracruz, que terminó 8-1 en favor de los capitalinos, tuvo una duración de solo 1 hora con 55 minutos.
Y es que para esta batalla se aplicó la nueva regla del cronómetro, que ordena un máximo de 12 segundos entre lanzamiento y lanzamiento, cuando no hay corredores en las almohadillas.
Pero varios aficionados, como suele suceder, se inconformaron porque “el partido no dio tiempo de disfrutarse”, según se leyó en redes sociales. No a todos les es de agrado que los partidos sean más rápidos con la nueva reglamentación.
En el duelo, Japhet Amador, al que se ve recuperado en kilos, a diferencia de la temporada pasada, disparó su primer cuadrangular de los juegos de exhibición.
