No olvida Aldo Núñez Ortega cuando el mánager del equipo más poderoso de 2022, los Acereros de Monclova, le dio la orden de tocar la bola. Era su primer partido como pelotero profesional.
Mickey Callaway le dijo: “Tú sabes cómo hacerlo, adelante, anda y hazlo”.
Y Aldo, entonces conocido como “El Niño”, un jovencito en un equipo de estrellas, tocó la bola, un perfecto squeeze play que hizo ganar a los Acereros, los reyes del jonrón de esa época.
Tocar la bola es esencial en el juego de pelota, pero cada vez se usa menos. Aldo, con 22 años de edad, y una carrera incipiente en la Liga Mexicana, cree que no debe hacerse de lado nada de eso. Pero hay que enseñarlo.
“Lo primero en el béisbol son los fundamentos, lo básico. Los niños tienen que aprender a tocar la bola, a correr en las bases, a fildear correctamente. Lo malo es que hoy en día todo lo medimos en juegos ganados y en los campeonatos que se ganan… pero, ¿quién verdaderamente enseña a los niños a jugar béisbol? Todos queremos tener equipos con peloteros ya hechos”, comenta Aldo, en una interesante charla en el Diario.
Hoy y mañana jugará sus últimos partidos en una Liga Meridana de Invierno que le ha colocado entre los mejores en varios departamentos ofensivos. Los Azulejos de la Dolores Otero extrañarán a su primer bate en la recta final de la campaña, pues Aldo viajará la noche del domingo a Monclova para unirse a los trabajos especiales de pretemporada con los Acereros.
Irá con un equipaje cargado de ilusiones porque espera que, por fin, pueda tener la oportunidad de jugar con regularidad y, algún día, convertirse en titular de un equipo que, en los años pasados, fue referente en traer peloteros de Grandes Ligas o de mucha experiencia, lo que no da mucho pie a que los jóvenes puedan dejarse ver.
“Lo que tenemos claro es que debemos estar listos siempre. Monclova es un equipo que acostumbra a ganar y por eso trae peloteros de gran nivel, pero el chiste es que estés preparado para cuando sea necesario”, expresa Núñez Ortega, nativo de Dzemul.
Pero eso, insiste, es parte de una preparación que tiene que venir desde abajo. “Los niños tienen que aprender a jugar todo, a ser beisbolistas completos, no solamente a batear jonrones o a pitchear con fuerza. Necesitan de los fundamentos, de eso que ya no se usa: correr, tocar la bola, buscar contactos, hacer jugadas, de eso que ya no hay. En mi caso, soy infielder, pero con Monclova he podido jugar en jardines, de utility. Bateo a la zurda, tiro a la derecha. Eso te da una ventaja”, señala.
Y pasa, insiste, “que hoy en día no permiten que los niños se diviertan en el béisbol, lo que buscan es campeonatos, hacer estrellas. ¿Quién de la actualidad se preocupa por enseñar de verdad? La escuelita de béisbol debe servir para eso, para que los chiquitos aprendan, jueguen, se entretengan. Pasa igual que a veces los papás quieren que sus hijos vayan a la fuerza a algún deporte, pero hoy en día, lamentablemente les dan celulares desde casi recién nacidos, y solo eso quieren. Entonces, obligados, no podrá ser nunca”.
Sus metas son ambiciosas, pero no imposibles.
“Me gustaría establecerme pronto, jugar con regularidad y, por qué no, ser Novato del Año de la Liga Mexicana, crecer más. Yo creo que todo llegará a su tiempo, no me desespero, pero tampoco me quedaré quieto, tengo que trabajar por mis objetivos”.
Núñez Ortega debutó el 30 de abril de 2022 con los Acereros, corriendo de emergente por Pablo Sandoval, uno de los jugadores a los que siguió cuando comenzaba a ver béisbol en la tele. Chris Carter, que fue campeón jonronero en Grandes Ligas, también era parte de la “Furia Azul” de Monclova cuando Aldo llegó a la Liga Mexicana. “Yo creo que esa fue parte de un sueño, o ni soñado, porque a los que veía en la tele, llegué a tenerlos de compañeros. Creo que podríamos ver un enfoque distinto al que se tiene de los niños, que los ves más con el bloff de la tele, haciendo bat flip, con guanteletas, spaics, ojos pintados… Los niños no necesitan todo eso, necesitan ver béisbol, aprender, necesitan divertirse”.
Y así ha llegado Aldo Núñez a parte de sus metas. “No quiero fanfarronear en un jonrón o un batazo. Se debe respetar todo en el juego. Y primero, los fundamentos”.
En 2023 con Monclova cio acción en 36 juegos, compilando porcentaje de .361, con 13 hits en 36 turnos, con un jonrón y siete impulsadas. Su cuadrangular fue de barda, pero recuerda que el primer jonrón que tuvo en la Mexicana fue, de manera increíble, un “grand slam” dentro del campo, ante los Tigres de Quintana Roo. Una rareza, a la vez que una proeza.
“Lo recordaré siempre”, dice Aldo. “Pero quiero recordar muchas cosas más de mi paso por el béisbol”. Al tiempo.— Gaspar Silveira


