Las enseñanzas que deja la Mini Cummins serán parte fundamental en el crecimiento personal de sus jóvenes marineros, como quedó constancia el jueves, en una jornada de escaso viento matutino que hizo que los equipos se emplearan a fondo para cubrir las regatas.
“Es lo mejor, poder aprender a superar las adversidades, son ellos solos con sus veleros”, dijo el exolímpico Pedro Pablo Silveira Cervera, arengando, mar adentro, a los competidores, que, desde los 7 años, están haciendo sus pininos en Hobie Cat 16.
El jueves, un centenar de veleristas en edad infantil y juvenil se hicieron a la mar para completar la segunda etapa de la Mini Cummins, alentados por sus padres y familiares, que lo mismo estaban a la orilla de la playa en la Marina Silcer, que en el mar, en embarcaciones, siguiendo la competencia.
“Es importante ganar, sí, porque motiva, pero para ellos, para los principiantes, lo mejor es aprender a velear con estas condiciones, cuando el viento es escaso, hay que aprender a equilibrar el velero, a moverse. Y cuando hay vientos fuertes, aquí lo bueno será ir tomando agallas, a base de ímpetu, forjando corajes”, agregó Silveira Cervera, quien compitió en windsurfing (tabla vela) en los Juegos Olímpicos de Atenas en 1996.
El viernes el escenario quedará abierto para la competencia de los que buscarán la supremacía en la Copa Cummins de mayores, entre grandes veleristas internacionales, y jóvenes que van abriéndose paso, muchos surgidos de la Mini Cummins. La Copa se realizará de viernes a domingo, día de la premiación, por la tarde.





















