Randy Arozarena fue captado en la Península de Yucatán.

Randy Arozarena, astro del béisbol mexicano y jugador de las Grandes Ligas, fue captado en Hodzonot, Quintana Roo, para compartir un momento especial con el equipo local de softbol femenil las “Diablillas Mestizas”.

El jugador cubano decidió visitar y convivir con la comunidad, especialmente con las jugadoras, para pasar un momento agradable y compartir un poco de su experiencia y consejos con ellas, además de que reconoció la fuerza y el poder de las mujeres mayas en el deporte.

Randy Arozarena, captado en Hodzonot, jugando con las “Diablillas Mestizas”

Fue Pío Jiménez, promotor deportivo de las “Diablillas Mestizas” quien logró concretar el encuentro con Randy Arozarena y calificó al jugador como un ejemplo de inspiración y superación.

“La sencillez y humildad de Randy es inspiradora. Es un claro ejemplo de superación personal y eso motiva a las Diablillas a seguir esforzándose“, destacó Jiménez.

Randy Arozarena en la Península de Yucatán; así jugó con las “Diablillas Mestizas”.-Foto de redes sociales

Arozarena aprovechó para participar en un juego amistoso con las deportistas, quienes en todo momento se mostraron emocionadas de tener como invitado a una figura internacional que representa a México en los escenarios más importantes del béisbol mundial.

“Fue increíble recibir su apoyo y aprender de un deportista que ha llevado a México a lo más alto del deporte mundial”, comentó una de las integrantes del equipo.

Al terminar el encuentro, Randy Arozarena dedicó tiempo para tomarse fotos, firmar autógrafos y compartir palabras de motivación con las personas que estaban ahí. Hodzonot y las “Diablillas Mestizas” vivieron un momento único gracias a la presencia del pelotero.

Randy Arozarena en la Península de Yucatán; así jugó con las “Diablillas Mestizas”.-Foto de redes sociales

Cabe mencionar que las “Diablillas Mestizas” son un equipo de softbol reconocido a nivel internacional porque sus integrantes juegan descalzas y con huipil, traje típico de las comunidades mayas de la Península de Yucatán, lo que demuestra un gran compromiso por preservar su cultura y sus tradiciones.

Este tipo de eventos subraya el impacto positivo que figuras deportivas como Arozarena tienen al acercarse a comunidades alejadas de los grandes reflectores. Este gesto de humildad refuerza su conexión con sus raíces mexicanas y su compromiso con inspirar a las nuevas generaciones.