Amigos aficionados…
Comenzó 2026 con una expectativa enorme en el mundo del toreo. Tan solo en Yucatán, festejos en muchos lugares, entre tradicionales y los de plazas grandes.
Para darnos una idea: la Monumental Avilés de Motul, la Plaza Mérida y la “Rosa Yolanda” de Peto metieron más de 10 mil personas en sus tardes de rejones del 1 y 2 de enero. Más adelante, Tizimín y su Feria de Reyes tuvo llenos en las tardes en el emblemático tablado.
En ruedos de Campeche hubo igual gran actividad.
Se apuntaron nombres de toreros a caballo de primera categoría para dar lucidez, igual que llegaron matadores de a pie tanto de México como del extranjero. Desde donde se le mire, la Península taurina estuvo de fiesta al tope. Y es una noticia muy importante.
La temporada sigue. Motul y Mérida anuncian sendas corridas blancas, que, para fortuna de los aficionados, serán en fechas distintas.
Otra buena noticia: abrieron bien toreros locales. A pie, “El Galo”, y a caballo, Cuauhtémoc Ayala y su hijo Rafael. Que sigan así.
Y también en el acontecer nacional e internacional, 2026 está yendo con fuerza.
Veíamos por redes las intensas tardes en ruedos de Colombia, como Manizales, donde Juan de Castilla sufrió una aparatosa cornada y pudo mandar un mensaje a su madre, desde la camilla, diciéndole que “estoy bien, mamá”. Me recordó a Paquirri con el doctor que le iba a operar.
Y así la fiesta de los toros, tan campante y sólida a pesar de los pesares.


