Después de quedarse a un paso de la final en 2023, la selección nacional llega al Clásico Mundial de Béisbol —del 5 al 17 de marzo— con argumentos reales para pensar en el título.
MLB.com clasificó a las 20 selecciones participantes y las ordenó del 1 al 20 según sus probabilidades de conquistar el título. El listado es encabezado por Estados Unidos, mientras que México aparece en el sexto puesto.
1) Estados Unidos.— Parte como el rival a vencer. Su rotación con Paul Skenes y Tarik Skubal luce intimidante, y la alineación —encabezada por Aaron Judge y Bryce Harper— combina poder y profundidad. En el papel, es el equipo más completo del torneo.
2) Japón.— Tricampeón del Clásico y actual potencia olímpica. Aunque Shohei Ohtani solo bateará, el equilibrio entre pitcheo y disciplina ofensiva mantiene a los samuráis como referencia mundial.
3) República Dominicana.— Acude a la cita con una constelación de estrellas. Con Vladimir Guerrero Jr., Juan Soto y Fernando Tatis Jr., cualquier partido puede resolverse con un swing. Si el pitcheo responde, su techo es el campeonato.
4) Venezuela.— El cuadro venezolano estuvo a un batazo de las semifinales en 2023 y mantiene una ofensiva explosiva con Ronald Acuña Jr. al frente.
5) Puerto Rico.— Un equipo siempre competitivo, con tradición y carácter en torneos cortos.
6) México.— El liderazgo en oficina y campo ha sido clave. Rodrigo López, en la gerencia, y Benjamín Gil, en el dugout, han cimentado un proyecto con identidad. A eso se suma una base de peloteros consolidados en la Gran Carpa: Randy Arozarena como figura mediática y clutch; el crecimiento ofensivo de Jonathan Aranda; la potencia en la loma de Andrés Muñoz; y la solidez detrás del plato de Alejandro Kirk.
México combina algo que no siempre tuvo: profundidad de roster. Hay relevo capaz de cerrar juegos apretados, versatilidad defensiva y bateo oportuno. En torneos cortos, donde el momentum pesa tanto como las estadísticas, eso marca diferencia.
El obstáculo inmediato será el grupo, donde coincidiría con Estados Unidos e Italia, un rival incómodo que ya lo sorprendió en ediciones pasadas. Pero si México supera esa fase y avanza a cuartos, el panorama cambia: un par de noches inspiradas pueden colocarlo en la final.— Marcos Aguilar Gorocica
