Guty Espadas ante el favorito panameño Alfonso López puso a Yucatán y a México en lo más alto de la división de los pesos moscas. Un año antes (enero de 1975), en Japón, Miguel Canto había ganado el cinturón del Consejo Mundial (CMB) y ahora Gustavo Hernán Espadas Cruz emulaba al futuro “Maestro” proclamándose rey de las 112 libras, en la versión de la Asociación Mundial (AMB).
Esa proeza de Guty papá, hoy llamado así, ocurrió en una noche memorable en la Sports Arena de Los Ángeles, California.
El Diario lo resaltó a todo lo ancho de su página de Deportes en la edición del domingo 3 de octubre: “Dramático nócaut de Espadas sobre Al López”, y arriba, un balazo que marca lo que platicamos líneas arriba: “Yucatán tiene ya a 2 campeones”. Guty, se apostilla en otro de los títulos, “derribó cinco veces en dos asaltos” al que entonces llegó como invicto y favorito para hacer a Espadas pedazos. En los previos, no faltó quien dijera que Espadas necesitaría de un golpe de suerte para poder vencer a López, y otros apuntaban que la preparación del púgil mexicano no había sido la adecuada para enfrentar a un rival de esa envergadura, que tenía 25 victorias en otras tantas peleas, contra un retador que iba con 25-2. Guty hizo que muchos se retractaran de sus palabras.
En el último episodio disputado, López se fue al piso tres veces y se aplicó la detención de la pelea, como marcaba el reglamento.
La reseña de este periódico dice en sus párrafos centrales: Faltaban 12 segundos para que concluyera el 13o cuando una explosiva derecha del retador peninsular hizo diana en la cara del campeón, quien cayó a la lona por tercera ocasión.
Verdadera locura había en la Sports Arena. México, por conducto de Guty, conquistaba la ramita de la corona de los moscas, ya que la que reconoce el CMB corresponde a Miguel Canto, quien la pondrá en juego mañana frente al venezolano Betulio González”.
Y efectivamente, México, con Yucatán, dominó a partir de esa noche angelina la división de los moscas. Canto ya reinaba desde su victoria del 8 de enero de 1975 en Sendai ante Shohi Oguma y su magisterio duró hasta 15 defensas (perdió la diadema en 1979 en Seúl).
El mando de Guty en la AMB fue de ese 2 de octubre de 1976 al 12 de agosto de 1978, cuando fue destronado en controvertida decisión dividida en Caracas por el venezolano Betulio González.
Por si hubiera quedado duda, Espadas aceptó la revancha con Al López. Fue en Mérida, en una locura de función en el Parque Carta Clara, y Espadas hizo trizas a López, igual en 13 rounds y también con Rudy Jordan parando el desigual combate. El título grande del Diario rezaba: “Guty clava la espada a indefenso panameño”. No quedó duda de quién era el mejor mosca de la AMB.— Gaspar Silveira Malaver
