Reseña de la nota de color del Diario con lo vivido en la casa de Guty Espadas hace 50 años, en la noche de su coronación como campeón mosca del mundo:
La modesta casa del nuevo campeón mosca versión AMB, Gustavo “Guty” Espadas Cruz (predio Núm. 345-E de la calle 57 entre 24 y 26 de la Ave. Quintero) estaba anoche repleta de vecinos y familiares de los padres y hermanos del monarca, quienes acababan de presenciar por televisión la dura pelea que sostuvo Guty con el panameño Alfonso López, a quien arrebató el título por nocaut técnico automático en el decimotercer episodio.


El reportero del Diario materialmente tuvo que arrebatarle a los vecinos al Sr. Hernán Espadas Castro, padre del nuevo campeón mundial, para que contestara algunas preguntas.
Don “Pichi”, como le llaman sus amigos, con la felicidad reflejada en el rostro por la hazaña de su cuarto hijo, declaró que éste a través de una estación local de radio, les dijo a él y a su esposa, Da. Isabel Cruz, que estuvieran tranquilos y confiados, ya que regresaría con la corona en sus sienes.
Por su parte, Da. Isabel manifestó que no estaba en su casa cuando se televisó la pelea, sino a una esquina de su domicilio, “tomando fresco” en compañía de sus hijos Profra. Lourdes y Carlos.
¿No le gusta ver pelear a su hijo?, le preguntamos.
—No es eso—contestó—. Lo que pasa es que ‘¿me muero de angustia cada vez que pelea, por lo que en esta ocasión preferí salir’”.
Las llamadas telefónicas se sucedían una tras otra. Muchas personas querían felicitar a la familia. Don Hernán, aprovechando un momento de respiro que le dieron los numerosos vecinos, explicó al reportero que toda la semana encendió una veladora a la Virgen de Guadalupe para pedirle el triunfo de su hijo. “Soy un poco supersticioso —declaró—. Si la veladora se apaga tengo la certeza de que mi petición no se realiza. Pero ‘toda esta semana las veladoras estuvieron limpiecitas, se gastaron hasta la última gota’”. Y se cumplió todo.
