Así de simple, así de difícil. Creo que hay muchos temas de los que se puede escribir en este estanque, digo, en este espacio sobre todo si de repente pensamos en lo que hemos vivido en el pasado y el presente inmediato, tan simple como convertirnos en un observatorio deambulante cuya inspiración es el entorno, la gente, la caprichosa naturaleza, ¿por qué no? las próximas vacaciones e infinidad de cosas de las que continuamente repasamos cuando hay un poco de calma en nuestra mente. Pero como decía mi maestro, el gran lingüista Arrigo Coen Anitúa: “No te pongas a resolver tus problemas cuando cierras los ojos para dormir”.
Es verdad, llevarte a la cama un costal de problemas no ayuda a la salud mental.
Las grandes ideas se dan de madrugada
Hay días en los que todo sale bien y otros mejor ni recordarlos. Curiosamente cuando me dedicaba a la publicidad, despertaba en medio de una idea para algún comercial, o un concepto machacaba mi cabeza, tenía la necesidad de levantarme de la cama para escribirlo a la hora que fuera, eso me dio grandes logros creativos para varias campañas que aún recuerdo con agrado y entusiasmo. Una frase, un eslogan, una visualización, tenía que escribirlo.
En esas noches tuve la idea de escribir una novela y comencé a pensar en el tema, bastó una semana para formar toda la temática de la historia y tardarme cinco años en escribirla, la terminé en 2019, ahora la leo y recuerdo las fuentes de inspiración de esos ratos a veces muy cortos donde solo escribía media cuartilla por estar metido en algo del trabajo, pero también había desveladas en las que tecleaba 20 cuartillas; así pasaron esos cinco años que culminaron con 325 páginas y el gusto de haber hecho lo que se veía muy complicado, sobre todo sirvió de experiencia para escribir una segunda novela.
Para los que se quedan
La gente tiene ratos difíciles y lo manifiesta con su mal humor, su tono de voz o alguna que otra mala palabra, situaciones inevitables en el diario de nuestra vida. Sin embargo, se trata de verla con la mejor óptica posible. ¡Hay que animarse! ya se acercan las vacaciones, es tiempo de disfrutar de la playa, hacer un viaje, visitar a la familia o a los amigos, si no tienen ningún plan y quieren descansar para formar parte de los quedados, aprovecho para recomendarles un libro muy ad hoc y leerlo en Semana Santa: “Ultimas noticias de Jesús”, de José María Zavala, en el que pone al descubierto los hallazgos que validan o desmienten la existencia de Jesús de Nazaret.
Qué nos dicen los comerciales de las candidatas
Me preguntaron en la semana cómo veía los comerciales de los aspirantes a ocupar la silla presidencial. Casi no veo televisión abierta y lo poco que he visto y escuchado, no me remite a nada extraordinario, no veo el buen humor en lo que dicen, prometen y prometen, siento que están olvidando a los jóvenes votantes a los que hay que hablarles como ellos quieren.
David Ogilvy, fundador de la agencia de publicidad que lleva su apellido y uno de los publicistas más renombrados y exitosos en la historia de la industria publicitaria, decía que a pesar de que no le gustaban mucho los anuncios con un contenido humorístico, esto ha sido casi siempre lo que hace la diferencia entre recordar y olvidar una marca.
Los españoles Joaquín Lorente y Luis Bassat sostienen que a un candidato hay que darle el tratamiento publicitario como si se tratara de una marca de algún producto y revestirlo de una personalidad propia.
Lorente lo dijo en una conferencia:
“Una campaña política adquiere tal trascendencia que muchos creen que es necesario elucubrar complejas teorías de lo que hoy han bautizado como ‘marketing político’. Numerosos comités de expertos se reúnen una y otra noche con sus asesores para flagelarse los unos a los otros, buscando frases y discutiendo el ‘sexo de los ángeles’ sobre si el eslogan va en gerundio o en imperativo”.
Concluye: “Esta es una realidad que ha desbordado, aplastado y desanimado a algunos publicistas para hacer un buen trabajo”.
Mi comentario
El humor creativo es básico en la comunicación de una campaña política. Confeccionar un eslogan que conecte con la personalidad del o la candidata; por último… Sintetizar su propuesta en tres palabras. Así de simple, así de difícil.— Mérida, Yucatán, 17 de marzo de 2024
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
