Nos la debe. El ayuntamiento de Mérida que prácticamente ya terminó su ciclo con Renan Barrera Concha tiene una fuerte y gravosa deuda con la ciudadanía.
No sé hace cuánto dejé de ver a los trabajadores que aparecían en la avenidas y calles paralelas por muchos rumbos de la urbe, con sus tambores y escobas grandotas de huano recogiendo hojas y basura en gran parte de la ciudad. ¿Sabe usted cuándo desazolvaron los pozos pluviales de su calle? ¿Alguna vez tuvo la fortuna de presenciar esa imprescindible labor para evitar que la ciudad se convierta en enorme piscina tal como está sucediendo ahora con este tiempo más loco que nos está tocando vivir?
Añada los resultados del cambio climático y las salvajadas que han cometido en la ciudad, construyendo un fraccionamiento tras otro, una torre tras otra.
Mérida, para nuestra desgracia, y con el beneplácito del Ayuntamiento saliente y Ayuntamientos anteriores, se ha convertido por ratos en el “lugar sin límites” de Dante, el mismísimo infierno. Sin compasión y sin compromiso de los constructores se han hecho docenas de fraccionamientos, se han levantado más y más colonias por toda la ciudad que pululan como marabunta devorándolo todo. Centros comerciales, enormes torres por cualquier zona a donde dirijas la mirada.
¿Quieren competir con New York? ¿La urbe de hierro yucateca? La gran manzana o la gran calabaza de Yucatán.? Aquí no crecen manzanas. ¿Y los árboles? ¿Y los parques? Bien gracias. Construcción es dinero. Espacio para respirar y oxigenar a esta ciudad que se ahoga es pérdida de ingresos. ¿Y a quién le importa? A las autoridades pertinentes está probado que no. A los construtores está claro que les vale “una pura y dos con sal”.
Plaza tras Plaza, fraccionamiento tras fraccionamiento avenida tras avenida, Mérida ya es una plancha ardiente de cemento, calor, bochornos, y desesperación. El Paseo Montejo es una locura. Lo dijimos desde el principio y nos quejamos desde el inicio de la obra, misma que se hizo sin consultar a la población y sin pedir opiniones. Como hacen todo. A la malagueña. Porque les da la gana. Porque piensan que no tienen por qué consultar con nadie. Nos tratan como a unos cualquieras, no como ciudadanos pensantes y con derecho a voto en cualquier cosa que hagan.
La ciudad es nuestra no de ellos. Todo lo que advertimos que sucedería está pasando en este momento. Embotellamientos eternos, y desde luego no hay una sola bicicleta, a menos de alguna esporádica. ¿Como la habría con calores de 45, de 46 y rayando los 50 grados y ahora para rematar todo encharcado?
La salida de los colegios es un desastre total, embotellamientos constantes. Caos vial. ¿Qué fue lo que ganaron con esta construcción? ¿Qué obtuvieron de esos absurdos islotes de cemento, que lo único que han hecho es complicar la circulación y la vida de los que vivimos por aquí? ¿Además de afear nuestra insigne avenida principal? Las pobres nubes quieren entrar a regar la tierra y no pueden por el vapor de calor que sube, choca contra ellas y las seca.
Y entonces, aparece este fenómeno de vaguadas y paso de ciclones y nos vamos al otro extremo. La ciudad inundada como un enorme lago. Vayamos al fondo del problema. Para conseguir un permiso de construcción y uso del suelo he aquí el procedimiento. Copio textual: “1.— Presentarse a la Dirección de Obras Públicas y Desarrollo Urbano con documentación completa. 2.— Se emite dictamen de la solicitud. 3.— Se entrega la respuesta al Ciudadano a los 2 días hábiles y en caso de que el proyecto sea aprobado, procede a pagar en la caja. 4.— Licencia de uso del suelo para autorizar el trámite.”
¿Quién autoriza la construcción? El Ayuntamiento desde luego: “Una Licencia de Construcción en México, llamada comúnmente Manifestación de Construcción es un permiso para construir, supervisado por la autorización de los municipios para realizar obras, cada uno bajo sus criterios. Las instituciones hacen cumplir los estándares aprobados para cada tipo de construcción específica”.
Ojalá Cecilia Patron Laviada, la nueva alcaldesa con todos los méritos para serlo, y electa por la mayor cantidad de votantes es la historia del PAN para el Ayuntamiento, tome al toro por los cuernos y vaya tachando en su administración los grandes faltantes que gritan alto y feo para los que ya se despiden de la ciudad maltratada y abusada, para nuestra desgracia.
Baldón eterno para los perpetradores del ocaso de nuestra hermosa y tranquila Mérida, la Blanca que no se merecía pagar el costo de este falso progreso.— Mérida, Yucatán.
maica482003@yahoo.com.mx
Abogada y escritora
