Examen final y un recuento. Llega el día de rendirles cuentas a nuestros padres de que en efecto aprovechamos el esfuerzo que hicieron para costear una carrera. Llega el día del examen final para demostrar de qué estamos hechos, el día de sacar la casta y obtener una calificación aprobatoria.
A este mentado gobierno le faltan 7 días para obtener la calificación final, yo le voy a adelantar mi nota, porque no me aguanto las ganas de ponerle un NO ACREDITA, un REPROBADO o de plano, como decía mi maestro de Matemáticas, un ROSCO, o sea un cero.
Me comen las ansías para que este sujeto abandone los privilegios que solo una parte del pueblo le otorgó y con todo el descaro los ha tomado para destruir un país entero.
Nos dejará una herencia maldita, y varias generaciones tardarán en recuperarse de la mala calificación de un régimen que se sirvió con la cuchara grande.
Aquí le doy tan solo un breve recuento ya conocido en un estilo cinematográfico para no hacerlo tan cansado. Las demás partes, amigo lector, de sobra las conoces.
¿Qué tal estuvo la película?
Al principio prometía ser una historia que casi me convence de calificarla como extraordinaria, con un guión audaz, para recomendarla a todo mundo, pero en los primeros minutos sucede algo inesperado, comienzan las quejas a los anteriores gobiernos y ¡oooh sorpresa! da comienzo la etapa álgida con la cancelación de la escena de un gran aeropuerto en construcción que le daría a México la oportunidad de ser más competitivo abriendo nuevas rutas y proyectarnos como un país de vanguardia. Esa escena fue sustituida por otra que nos muestra un aeródromo digno de un filme de Juan Orol.
Diálogos agresivos
Intimidaciones en cada diálogo fue la constante de esta nefasta película, cuyo título no transformó, sino deformó la realidad y el avance del país.
Los críticos comenzaron a evidenciar la falta de cordura en todas las escenas y las respuestas del director se convirtieron en insultos y amenazas.
Los productores
El dinero nunca faltó para concluir este largo filme. Los malosos lo financiaron para contar con la aprobación del director en las aventuras que llenaron la pantalla de balazos, intrigas, falsedades, muertitos y todo de lo que una cinta echa mano para conseguir audiencias.
Volvamos al tema
Ya no me dan ganas de seguir escribiendo con ironía de un tema que no vale la pena. Solo para rematar concluyo que me alegro que este directorcito se vaya a su rancho y esperaremos los guiones que mande desde el edén para darle el puntillazo a un México que nunca pensé que iba a vivir.
El examen final nos da la oportunidad de graduarnos para hacer bien nuestro trabajo, para ganarnos la vida honestamente, también el examen final será nuestro legado después de la vida como un escrutinio de lo que hicimos bien y lo que hicimos mal.
En política, contratar gente mediocre o puro reprobado, es como tirarse de un avión sin paracaídas. Este régimen solo se conformaba con un 10% de conocimientos y disque un 90 % de honestidad, solo hay que echarle un vistazo a todos los fracasos y desatinos del sexenio.
Hay una frase de Shakespeare que me ha impactado desde que la leí: “Cuando el gobierno teme al pueblo, hay libertad. Cuando el pueblo teme al gobierno, hay tiranía”. ¿En donde nos ubicamos los mexicanos?— Mérida, Yucatán, 23 de septiembre de 2024
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
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