Nueva York (EFE).- Björk debutó ayer en el recién inaugurado centro cultural neoyorquino The Shed con su espectáculo “Cornucopia”, que dirige la cineasta argentina Lucrecia Martel.
El concierto es el primero de ocho espectáculos que la cantante dará hasta el 1 de junio en The Shed, un nuevo foro que pretende mantener a Nueva York a la vanguardia del mundo de las artes.
Se trata de la primera función de Björk en la que la cantante trabaja con colaboradores teatrales, como el artista Tobias Gremmler, que fue el responsable del diseño visual digital sobre un escenario creado por Chiara Stephenson.
También forma parte del concierto “Viibra”, un grupo de siete mujeres flautistas de Islandia: Melkorka Olafsdottir, Ashildur Haraldsdottir, Berglind Maria Tomasdottir, Steinunn Vala Palsdottir, Bjorg Brjansdottir, Puriour Jonsdottir y Emilia Ros Sigfusdottir.
Un concierto de más de hora y media
En el espectáculo, de más de hora y media de duración, la cantante está acompañada por una arpista, Katie Buckley, un percusionista, Manu Delago, y el DJ de música electrónica Bergur Porrison.
Una producción visual y creativa
Los trajes que luce Bjork son propuestas de Olivier Rousteing, director creativo de la firma de lujo francesa Balmain.
The Shed, que además de ser plataforma para artistas emergentes tiene como objetivo dar acceso al mayor número de neoyorquinos posibles, establece un límite de dos entradas por familia.
Ideado para acoger todo tipo de eventos, desde conciertos, obras de teatro, exposiciones o conferencias en sus ocho pisos de altura y 18.500 metros cuadrados, “The Shed”, que costó 500 millones de dólares, se presenta al mundo como una organización que recibe con los brazos abiertos a una nueva generación de artistas de todos los campos y de variado origen.
Te puede interesar: Maluma, ignorado en la Meet Gala
En su primera serie de eventos musicales, se estrenó el pasado 5 de abril con “Sountrack of America”, un elaborado concierto en el que se rindió homenaje a la historia de la música afroamericana.
