Los alumnos del CEBA que tomaron parte en el ballet “El cascanueces” fueron elegidos en una audición

Niños del ballet “El cascanueces” sí cumplieron

Participar con la máxima institución de la danza en México, como la Compañía Nacional de Danza, representó para los alumnos del Centro Estatal de Bellas Artes (CEBA) un gran compromiso y una gran experiencia, al poder bailar con los primeros bailarines.

Así lo expresa la maestra Alma Rosa Cota Gámez, quien junto a Héctor Hernández Sosa tuvo a su cargo el montaje y coordinación de los niños que participaron en el ballet “El cascanueces”, que la CND presentó en Mérida con la Orquesta Sinfónica de Yucatán del 5 al 8 de diciembre pasado.

Precisa que fueron unos 50 niños de 10 a 12 años quienes participaron en el montaje, como soldados, ratones, invitados, bombones, jinetes y personajes principales como Clarita, que tuvo diferentes intérpretes cada noche en las niñas María Fernanda Vicente Franco, Osiris Victoria Barrera Oxté y María Fernanda Rodríguez Patrón.

La selección de los niños principales del elenco estuvo a cargo del director de la CND, Cuauhtémoc Nájera, y los demás fueron seleccionados por Héctor y Alma Rosa, y las maestras del CEBA, mediante audición en la que se evaluaron las habilidades de los bailarines y algunas características específicas que buscaban como parte de los personajes.

Indicó que los alumnos del CEBA se caracterizan por su disciplina, y en el montaje eso fue muy importante.

Durante tres meses ensayaron las coreografías bajo la supervisión de Héctor y las maestras del CEBA, Rubí Montejo Cantillo y Fátima Núñez Zavala.

Alma Rosa manifiesta que fue una gran experiencia para los niños del CEBA, pues no es común participar con la CND y menos con una orquesta en vivo, como la Sinfónica de Yucatán y en un teatro de primer nivel como el Peón Contreras.

Destaca que los niños estaban felices y el último día corrían en busca de autógrafos y fotos con los bailarines de la CND.

“Ojalá se vuelva a dar algo así, y si no, va a marcar muchos antes y después, fue una experiencia invaluable para los niños, y también para las maestras”, dice.

Considera que si se hubieran presentado más funciones se hubieran llenado, pues las cuatro que se ofrecieron tuvieron lleno total, con boletos agotados desde mes y medio antes.

Adicionalmente, dos bailarinas yucatecas, egresadas del CEBA, y quienes fueron parte del espectáculo “Danza de las Américas”, fueron seleccionadas por Cuauhtémoc Nájera para ser parte del cuerpo de baile en el Vals de las Flores, uno de los momentos de “El Cascanueces”.

Se trata de Laura Pérez e Ixchel Gómez, a quien el director de las CND vio bailar en un ensayo de “Danza de las Américas” y las invitó a integrarse al elenco.

Y así como los alumnos del CEBA estuvieron felices de participar en este ballet, también las alumnas del Centro de Arte Bertha de la Peña.

Un total de 19 alumnas del Centro de Arte tuvieron participación en el montaje, en las funciones del 5, 6, 7 y 9 de diciembre en el teatro José Peón Contreras, como los angelitos del II acto.

Mariela Romero de la Peña, directora del citado Centro, señala que recibieron la invitación para ser parte de la puesta en escena, y de inmediato dijeron que sí.

Destaca el compromiso por parte de las niñas, pues además de sus clases tenían que ensayar la coreografía del ballet “El Cascanueces”.

Enfatiza que las pequeñas, de entre 8 y 12 años, no sólo estuvieron a la altura de la presentación, sino que además se portaron de manera excelente, ya que tenían que esperar durante varias horas para salir al escenario a presentarse por 10 minutos.

Pese a su corta edad, la maestra indica que las bailarinas dimensionaron la importancia de su participación, al poder compartir el escenario con una compañía profesional, por lo que estuvieron muy motivadas y estaban emocionadísimas.

No desaprovecharon la oportunidad de “cazar” algunos autógrafos de bailarines de la CND a los que admiran.

La selección de las niñas que participarían se realizó con base en varias especificaciones que les dio la CND, como la altura, por ejemplo, y tomó en cuenta otros aspectos como la concentración, la técnica y la figura.

Y es que en la puesta en escena tenían que permanecer durante bastante tiempo en una sola posición.

Cuenta que en los ensayos les decía a las niñas que el tiempo se pasaría como agua cuando estuvieran frente a los bailarines, y así fue, “se quedaban abobadas” viendo bailar a los integrantes de la CND.

Precisa que fueron 17 los angelitos en escena, pero fueron 19 niñas las que preparó para la coreografía, para tener dos en calidad de suplentes, pero lo que hizo fue que 15 estuvieron fijas en el elenco, y las otras cuatro se intercalaron en las funciones, para dar oportunidad a todas de participar.

Resalta que las pequeñas se mantuvieron muy bien portadas todo el tiempo, en las sesiones de maquillaje, peinado, ensayos y la espera en los camerinos hasta llegar su turno, y soportaron durante más de dos horas, sin queja alguna, el soporte de metal que portaron en la cabeza.

Mariela Romero indica que ha recibido elogios porque “parecía que las niñas flotaban”, un efecto que lograron en los ensayos con los aros del vestuario.

Cuenta que en los ensayos con la CND sólo fue necesario ir un día, pues cuando los directivos del ballet vieron a las niñas, consideraron que estaban muy bien ensayadas y no se requirió otro ensayo.— Iris Ceballos Alvarado

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