Sexto fragmento de magna obra
La “Vanilla fragans” se convierte en el sexto fragmento de “El paraíso de José Luis Loría”, una obra monumental que integrará entre 12 y 15 piezas que se unirán para formar el edén del artista, quien en esta ocasión encuentra inspiración en la orquídea de la vainilla mexicana que plasma en forma esplendorosa y con riguroso detalle.
Como se ha dado a conocer, el artista visual prepara desde inicios de la pandemia la obra “El paraíso de José Luis Loría” y paulatinamente ha ido creando las piezas que formarán esta gran obra.
Cada fragmento le toma entre mes y medio y dos meses de trabajo, y se inspira de distintos elementos de la naturaleza.
La sexta parte de esta obra, que recién terminó, tiene como tema central la orquídea de la vainilla de la variedad “Vanilla fragans”, nombre científico de la planta, y a la que los indígenas nombran como “La Xa-nat”.
Comparte que fue en un viaje que hizo con su padre Luis Isidro Loría Euán por el estado de Veracruz cuando al pasar a desayunar al mercado de Papantla vio por primera vez las vainas de vainilla.
Señala en una entrevista que la vainilla es un género de orquídeas con alrededor de 110 especies, distribuidas por todas las regiones tropicales y subtropicales de América, Asia y África Occidental.
El artista detalla que la especie más conocida es la “Vanilla planifolia”.
Recuerda que tenía 12 años cuando estuvo en Papantla con su padre, y desde entonces quedaron marcadas esas vainas en sus sentidos del olfato y vista, “de alguna manera mágica penetraron en mi memoria e imaginación, donde quedaron guardadas con su aroma, como un genio embotellado para siempre”.
Después de esa experiencia, cuenta que no volvió a saber más de esas vainas, aunque desde entonces tuvo el deseo de plasmarlas en un dibujo.
Desde 1975 hasta 1984, buscó la planta en las selvas de Chiapas y Guatemala, siendo que en este último sitio se gestó en ese tiempo un golpe de Estado, sin que él lo supiera, pues recorría la selva guatemalteca.
En este sexto dibujo del edén que construye con lápices de colores, paciencia y talento, finalmente plasma las vainas y las flores de la orquídea de la vainilla.
Panacea
Resalta que el arte le ayuda con la fe, porque se convierte en un medio para transformar sus temores y vacíos en un potente y vivo recurso de inspiración, que apoyado con sus memorias le permite ver el paraíso, y de esta forma entrar en él. “A un año de la pandemia, de cautiverio, de agotamiento que está destruyendo a muchos, yo no he cesado de crear”.
Es así que presenta el sexto pedazo de paraíso.
Sobre la planta de vainilla comparte que la historia de esta especie empieza en el Sur de México y Norte de Guatemala, con los mayas y los olmecas, aunque fueron los totonacas quienes la domesticaron para pagar tributo a los aztecas.
Los aztecas la usaron para endulzar el xocoatl, una bebida con cacao destinada a la nobleza y a los soldados antes de ir a la batalla.
Cuando este producto hizo su entrada a Europa cambió la gastronomía para siempre. La mezclaron con cacao, azúcar y leche, y se transformó en el chocolate caliente.
La primera referencia escrita de la vainilla es una descripción del “Libelus de Medicinaibus Indoru Herbis” de 1552, que hoy atesora la librería del Vaticano.
José Luis Loría, manifiesta que la vainilla se popularizó en el resto de Europa cuando un apotecario la introdujo al reino de Isabel I de Inglaterra, y a finales del siglo XVII los poderes saborizantes ya eran conocidos, por lo que la corona española guardaba celosamente su secreto.
Afirma que también adquirió fama de afrodisíaco, a raíz de que se rumoraba que Giacomo Casanova sorbía vino caliente con vainilla por sus propiedades levanta pasiones.— Iris Ceballos
El fragmento Más
Por todas sus virtudes, la vainilla es parte de la colección “El paraíso de José Luis Loría”
Fertilización
El artista enumera otras virtudes y rarezas de la vainilla, como el hecho de que para ser fertilizada necesita de la abeja melipona, y para germinar necesita la ayuda de un hongo que le permite obtener nutrientes de la tierra.
