La misa de ordenación episcopal de monseñor Mario Medina Balam, que se celebrará hoy viernes a partir de las 11 horas en el salón Chichén Itzá del Centro de Convenciones Siglo XXI, estará acompañada por tres imágenes muy veneradas en Yucatán: la Virgen de la Estrella, de Peto; el Santo Cristo de Amor, de Kinchil, y San Juan Bautista, de Abalá.

El historiador Ángel Gutiérrez Romero, integrante de la Comisión de Piedad Popular y Santuarios de la Arquidiócesis de Yucatán, dice que los registros históricos sobre las imágenes devocionales de la entidad no son siempre muy exactos, pero sí se sabe que la iglesia de Kinchil tiene sus orígenes en el siglo XVI.

Fue en sus inicios, como muchas otras en Yucatán, una iglesia a cargo de frailes franciscanos. Después se convirtió en un curato del clero diocesano.

El Santo Cristo del Amor que se venera en Kinchil “pertenece a la tradición peninsular de los Cristos Negros”, dice el historiador, que cita como ejemplos al Cristo de las Ampollas y al Señor de San Román de Campeche.

Podría ser que su nombre provenga de una devoción española, pues en Sevilla se venera al Cristo del Amor, imagen del siglo XVI.

Gutiérrez Romero indica que desde al menos 1823 hay un registro —una novena impresa— del Cristo del Amor en la iglesia de San Juan Bautista de Mérida.

“Podemos suponer que el Cristo del Amor de Kinchil sería una imagen del siglo XVIII como la de San Juan Bautista”, añade.

Hay devociones con ese nombre en Xocchel, Chocholá y Nunkiní, Campeche.

El historiador afirma que el Santo Cristo del Amor es muy venerado, como otras imágenes peregrinas, y se han creado santuarios en honor de él en el Estado.

De manera formal, su fiesta de Kinchil se celebra del 9 al 11 de mayo. Es además patrono del decanato 8.

Sobre la Virgen de la Estrella, Ángel Gutiérrez recuerda que también es muy venerada, sobre todo en la zona sur-oriente del Estado. La iglesia de Peto está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción y es una construcción del siglo XVIII.

La imagen mariana se inscribe en “la tradición popular de las ‘tres hermanas’, que la relaciona con la Virgen de Izamal y la Virgen que estuvo en el convento de San Francisco en Mérida”.

Se cree que la figura sería del siglo XVII.

“En Peto nunca estuvieron los franciscanos, sino el clero diocesano, de manera que se distancia un poco del origen de las imágenes franciscanas, como la Virgen de Izamal”, explica.

Añade que en Andalucía se venera a la Virgen de la Estrella y es probable que de ahí proceda la devoción yucateca. La imagen mariana de Peto se lleva a otras comunidades a lo largo del año y su fiesta se celebra a partir del 26 de diciembre.

Al referirse a San Juan Bautista de Abalá, municipio del que es originario monseñor Medina Balam, Gutiérrez Romero apunta que desde 1609 hay noticias del convento de San Juan Evangelista de Muna, del cual dependía Abalá.

En 1618, San Juan fue jurado como patrono de Yucatán contra las plagas; es de hecho el origen de la iglesia de San Juan Bautista de Mérida.

La imagen que estará hoy en la ceremonia de ordenación es una escultura de cuerpo entero, casi de tamaño natural, posiblemente del siglo XVIII. San Juan es venerado también en Motul.

La fiesta litúrgica de San Juan es el 24 de junio.

Ángel Gutiérrez subrayó que la presencia de esta figura tiene un significado especial para el nuevo obispo, pues es el patrono de su comunidad de origen.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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