Mañana, en La Quinta Montes Molina de Paseo de Montejo se ofrecerá la última función del montaje escénico “La maldición del anillo” de Maribel Carrasco, a cargo de La Rendija, bajo la dirección de Raquel Araujo.

Sus 30 funciones se presentaron en un total de 19 espacios, 18 de ellos en el interior del Estado.

“La maldición del anillo” se ha presentado en jardines, terrazas, parques, plazas, canchas y domos, y ha llegado a una mayoría de espectadores que nunca había asistido al teatro.

Nueve funciones fueron en La Quinta Montes Molina. Algunas sedes del interior del Estado tuvieron más de una representación.

En su mayoría se ofrecieron de forma gratuita, solamente en La Quinta Montes Molina se ha cobrado la admisión con precios de $200 por adulto, $100 estudiante y adultos con credencial de Inapam y $50 por alumno, en el caso de los grupos escolares organizados.

En entrevista con el Diario, Raquel Araujo destacó que este proyecto, auspiciado por diversas instancias y con el apoyo especial de Abarrotes Dunosusa, ha sido una experiencia enriquecedora en todos los sentidos: por un lado, ha permitido el desarrollo de la actividad teatral en la entidad, al tiempo que ha acercado esta expresión artística a comunidades que difícilmente tendrían acceso a producciones de estas características, lo que ha plantando la semilla del teatro en la población, especialmente en los niños, el cual ha sido el público más asiduo.

La aceptación del proyecto ha sido tal que tan solo en dos funciones ofrecidas este mes, en Telchac Puerto y Xcanchakán, comisaría de Tecoh, la asistencia fue de 700 personas. La función que registró la mejor entrada en la temporada fue una de las primeras, el 19 de noviembre de 2022 en La Quinta Montes Molina, con un aforo de 500 espectadores.

Se calcula que hay al menos 100 espectadores por función.

En Mérida, además de las programadas en La Quinta Montes Molina, se ofrecieron representaciones en las comisarías de Dzityá, San José Tzal, Cosgaya, Dzibilchaltún, Xcanatún, Tamanché y Oncán.

En Motul se ofreció una función a beneficio de la parroquia de San Juan Bautista en el Campo Eucarístico del municipio, donde se cobró una admisión de $20 por persona.

La Rendija y su equipo creativo interdisciplinario ofrecieron por seis meses un proyecto itinerante para acercar opciones de divertimento a niños y jóvenes, que pudieron navegar en lo fantástico de la mitología nórdica a través del teatro de objetos monumentales.

El mundo de los dioses, nibelungos, gigantes y nornas, entre otros personajes, fue recreado con esculturas inflables manipuladas por los actores.

La historia comienza con un pesadilla en la cabeza del dios Wotan que augura la muerte de los dioses; la deidad decide construir una fortaleza y preservar la inmortalidad divina. Para lograrlo engaña a la raza de gigantes prometiéndoles la mano de la diosa Freia a cambio de construir el Valhalla, una fortaleza que los protegerá.

Las diosas Fricka, Freia y Erda traman una estrategia para hacer que el dios comprenda que la existencia no necesita de su poder. Wotan irrumpe en el santuario de las nornas para pedirles un oráculo, y al hacerlo destruye la armonía del universo al profanar el árbol sagrado del origen.

El desequilibrio que produce el dios abre una grieta por donde logra salir el nibelungo Alberich, quien robará y forjará el anillo que otorga poder infinito a quien lo posee con la condición de renunciar al amor.

Este espectáculo invita a replantearse si es posible renunciar a los sentimientos más puros para obtener el dominio de todo lo que hay alrededor, si solamente la belleza merece ser amada o si la comodidad de las deidades en verdad merece el sacrificio de gigantes y nibelungos.

“La maldición del anillo” es una producción teatral nacional realizada con el estímulo fiscal del artículo 190 de la LISR (Efiartes), con el apoyo de Dunosusa. Es un proyecto realizado con apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.

El productor general, responsable diseño y realizador del dispositivo escénico es Óscar Urrutia; coordinador de producción, gerente de gira y director adjunto, David Hurtado; asistente de dirección, Cecilia Barahona; musicalización, escenofonía y jefe técnico, Erik Soto; diseño y realización de vestuario, Águeda León; diseño y realización vestuario, tocados y utilería, Diana María Sánchez; estudio de grabación y producción musical, Lázaro González; asesoría musical, Zaab’di Hernández; realización de inflables, JOVI Salvador Guerrero y Francisco Paniagua; coordinación de difusión y públicos, Saire Simón y Diego Barjau; estrategias de medios, Sandra Narváez; diseño gráfico, Carmen Ordóñez; fotografía, Lavive Massa, Pedro Massa, Eleonor Gamboa y Óscar Urrutia; registro de vídeo, Mercy Portillo, y tramoya, Ángel González.

Los actores son Zaab’di Hernández, Saire Simón, Dayana Borges, Indra Ordaz, Itzel Riqué y Angie Canto.

La penúltima función de la temporada (gratuita) será hoy en Oxtapacab, comisaría de Tecoh, a las 18:30 horas y la última (con cuota de admisión), mañana a las 19 horas en La Quinta Montes Molina. Los boletos se pueden conseguir en taquilla antes de la función o en línea a través de Boletópolis.— Emanuel Rincón Becerra

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