Derribar los muros de paradigmas y enfrentarse a los estereotipos en oficios que antes eran exclusivos del género masculino fueron las razones de que un grupo de mujeres tomara el taller gratuito “Plomería paso a paso”, que la Secretaría de las Mujeres Yucatán (Semujeres), en colaboración con un establecimiento comercial, llevó al cabo en dos jornadas.
“Acostumbrada a tomar talleres de cocina o corte y confección, de niña quise tomar un taller de soldadura y nunca me lo permitieron por ser mujer; ahora que soy mayor de edad puedo con toda libertad aprender de fontanería y electricidad, ya que hay muchas opciones”, expresó de manera anónima una de las alumnas, que así mostró su entusiasmo.
Las clases consistieron desde conocer las herramientas y su uso hasta cómo pedirlas en la tlapalería y la jerga que suele utilizarse en materia de plomería.
Fueron 39 mujeres que, entre risas y muestras de compañerismo, estuvieron presentes en la segunda jornada del taller (la primera fue este lunes 4), en que aprendieron a montar un lavabo.
La plomería “generalmente es una actividad que se dice no tradicional para mujeres; no vemos que contraten a mujeres electricistas o mujeres fontaneras, pero este taller ayuda a darles confianza y seguridad, ya que muchas de ellas desean trabajar en dichos oficios”, expresó Lizette Rosado Narváez, coordinadora de gestión de proyectos para la autonomía de Semujeres.
A Jéssica Chavarría Álvarez, otra de las participantes, le llamó la atención el taller al ser una actividad en que se plantean los problemas de fontanería en casa y “que uno no sabe cómo solucionarlos, por ejemplo, cómo cambiar las llaves o el lavabo, lo que permitirá que lo resuelva uno mismo, ayudando a la economía”.
Jéssica también ha tomado un curso de aires acondicionados, entrenamiento que le ayudó mucho para reparar los equipos de su casa; esto la hizo sentir muy bien consigo misma.
“Mis hijos estaban muy asombrados al ver que logré reparar los aires, me dejó una gran satisfacción personal”.
Para Lucía Villanueva Caballero ha sido una gran experiencia: “Este taller me servirá para detener los abusos de otras personas, que se burlan (de sus clientes) al carecer del conocimiento de estas áreas”.
A Elizabeth Can Noh, por su parte, le llamó la atención el taller porque su padre fue plomero. “Me hubiera gustado, cuando era pequeña, preguntarle a mi papá cómo era su oficio y ayudarlo; ahora nosotras las mujeres podemos desarrollarnos en diferentes ámbitos”.
“En estos momentos estoy rompiendo el paradigma que tenía de una actividad noble que podemos desempeñar, mi sueño es poder desarrollarme en este oficio”.
Elizabeth tiene una pequeña de tres años y desea inculcarle confianza en sí misma y ser ejemplo para ella.
Lizette Riaño Ramos admitió que se inscribió al taller para obtener más conocimientos y aplicarlos en el hogar, así como atreverse a emprender en el oficio de la plomería. “Las mujeres poco a poco hemos tomado conciencia de abrirnos oportunidades en más campos laborales y sociales, tenemos las mismas capacidades (que los hombres) y ver que también podemos solucionarlo nos empodera”.
El taller “Plomería paso a paso” permitió a las mujeres expresar sus dudas, conocer de materiales y confirmar que nada debe hacerles sentir menos. “Todo lo que pasan es un proceso de transformación, no deben detenerse, sino salir adelante, disfrutar el día a día”, expresó el instructor al dar el curso.
Las alumnas se fueron con un mensaje: que se atrevan y se quiten el miedo, ya que esto les permitirá obtener oportunidades laborales. Ahora a ellas les toca enseñar a las futuras generaciones.— Sofía Vital Chablé
