Un año más, el gremio de mestizos y jaraneros “La bajada” está listo para el inicio de la fiesta en honor de la Virgen de Guadalupe en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe del barrio de San Cristóbal, el domingo 10 de noviembre.
El gremio, encabezado por Carlos de Jesús Cervera Dzul y su madre Ana Berta Dzul Ciau, cumplirá 24 años de realizar la entrada al santuario guadalupano para rendirle un tributo a la Madre de Dios.
Ese día, con la bajada de la venerada imagen darán inicio de manera oficial los festejos guadalupanos en el Santuario, ya que a finales de este mes comenzarán las tradicionales peregrinaciones.
Para Carlos Cervera, participar en esta actividad es una forma de “vivir la fe hacia Dios, es vivir con amor la devoción a la Virgen de Guadalupe; estas muestras de piedad popular las debemos defender porque nos hacen más humanos y mejores personas”.
Considera importante enseñar a los niños y a los jóvenes estas tradiciones porque son ellos los que continuarán lo que hacemos para preservar la fe y la cultura.
El programa del domingo 10 de noviembre arrancará a las 10 a.m. con la llegada de la comunidad a la tienda Arte y Fe, que se ubica en la calle 61 entre 40 y 42 del Centro. A las 11:30 rezarán el rosario por los socios y colaboradores difuntos.
A las 12:30 saldrá el gremio con destino al santuario guadalupano de San Cristóbal acompañado con música de la charanga Noh Beh.
A las 2 p.m. será la entrada de la organización católica para participar en la solemne misa de “Las rosas”.
Al concluir la celebración eucarística se realizará la procesión con la imagen de la Virgen de Guadalupe.
El programa continuará con una vaquería con la orquesta de Miguel Collí.
Las embajadoras de la fiesta son Nancy Rivero y Vianey Fajardo.
Las actividades del gremio también estarán acompañadas por la banda de guerra Guadalupana de Miguel Ángel Hau.
La bajada de la imagen de la Morenita del Tepeyac congrega a cientos de personas que acompañan al gremio y que abarrotan al templo. En el Santuario se vive un día de fiesta con asistencia de cientos de familias.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
