Ana Clavel durante la presentación de su libro “Por desobedecer a sus padres” en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) de 2023
Ana Clavel durante la presentación de su libro “Por desobedecer a sus padres” en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) de 2023

La escritora Ana Clavel regresa con una novela que invita a explorar la piel como territorio de memoria, deseo y transgresión. En “Autobiografía de la piel”, publicada en enero pasado, la autora convierte la epidermis en un personaje que narra su propia historia.

En entrevista con el Diario, comparte los orígenes de la obra y las reflexiones que la guiaron en su escritura.

¿Por qué elegiste a la piel como protagonista?

En mis libros anteriores he explorado el cuerpo, el deseo y la transgresión, lo que me llevó a darme cuenta de que la piel podía ser tratada como un tema primordial. Desde mis años universitarios me ha acompañado una frase de Paul Valéry que utilizo como epígrafe en la novela: “¿Hay acaso algo más profundo que la piel?”. Esa aparente contradicción entre la superficialidad y la profundidad de la piel me pareció un territorio fascinante por explorar. Además, el psicoanalista francés Didier Anzieu habla del “yo-piel”, un concepto que explica que la psique se conforma de manera sana o fracturada según las experiencias de contacto con el mundo. Esto me dio el punto de partida para trabajar la piel como un personaje literario, capaz de sentir, reflexionar y narrar su propia historia. En mi investigación también descubrí que la piel y el cerebro provienen de la misma capa embrionaria, el ectodermo, lo que explica su estrecha relación.

Dar ese peso al cuerpo como un ente no solamente sintiente, sino también pensante, me dio más posibilidades para convertir esa piel en una narradora que pudiera hablar de su memoria, su historia, de sus propias heridas y miedos, de sus momentos de placer, de goce, de toda esa novela que de alguna manera llevamos escrita en nuestra propia piel.

El tacto juega un papel central en tu novela. ¿Cómo decidiste darle ese peso?

Vivimos en una era dominada por la imagen, donde lo visual ha desplazado a otros sentidos. Se habla del homo videns, pero no del homo tactus. Sin embargo, el tacto es fundamental en nuestra relación con el mundo. La famosa frase “Ver para creer” proviene del episodio de Santo Tomás, quien en realidad necesitó tocar la herida de Cristo para convencerse (de que había resucitado). Pero con el tiempo cambiamos la importancia del tacto por la vista. Uno de los libros que me ayudó en esta exploración fue “El sentido olvidado: ensayos sobre el tacto”, del escritor argentino Pablo Maurette, donde analiza la relevancia histórica del tacto.

En mi novela, la piel se convierte en un coro de voces que narran transgresiones, deseos y heridas. La protagonista recuerda su infancia, marcada por la ausencia paterna, lo que la lleva a una idealización del padre, similar a lo que narra Joyce Carol Oates en “Blonde” sobre Marilyn Monroe.

A través de esta exploración, también abordo el deseo y los tabúes, como el deseo incestuoso, tomando como referencia los diarios de Anaïs Nin. Pero más allá de la transgresión, me interesa cómo estos deseos pueden sublimarse y transformarse en fuerzas creativas que nos permitan crecer sin dañar a los demás o a nosotros mismos.

El uso de metáforas es clave en la novela. ¿Cómo fue ese proceso poético?

Desde el inicio, supe que necesitaba un lenguaje sensorial para dar voz a la piel. ¿Cómo describir una caricia, un miedo? Fue natural recurrir a metáforas y figuras poéticas. No podía concebir a la piel con un lenguaje vulgar o demasiado objetivo; necesitaba una voz que evocara el placer, el dolor y el misterio. Justamente lo que hace la metáfora.

El punto de partida fue la primera frase de la novela: “Mi memoria es oceánica, todo lo abarca, todo lo envuelve”. Esa imagen de la piel como un océano, como una idea envolvente, me guió en el tono y la atmósfera del libro. La metáfora me permitió expresar cómo la piel no solo siente, sino que también recuerda y piensa.

Un encuentro con la autora

Ana Clavel presentará “Autobiografía de la piel” en el marco de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey). La cita es el próximo sábado 22 —día de la inauguración—, a las 8 p.m., en el salón Uxmal del Centro de Convenciones Siglo XXI.

Una oportunidad única para adentrarse en las profundidades de la piel y la memoria de la mano de una de las escritoras más audaces de la literatura contemporánea.— Alejandro Casanova Vázquez

Alejandro Casanova Vázquez es Licenciado en Literatura Latinoamericana por la Uady. Ingresó a Grupo Megamedia en el año 2022. Ha sido editor y promotor de la lectura. Escribe contenidos culturales, especialmente sobre temas literarios.