Hoy es el octavo día de 2026 y de ponerse “propósitos de año nuevo” y tiene buen sentido si te son útiles para reflexionar y autoevaluar tu 2025, si los utilizas como motivación para el cambio real, si los visualizas con claridad y enfoque, si son una oportunidad real para crecer y desarrollarte y si su práctica y resultados fortalecen tu autoestima. Es clave que te enfoques en lo que realmente necesitas y te importa.
Evita establecer metas desgastadas como, por ejemplo, las clásicas: este año “bajaré de peso” o “ahorraré más”.
Define objetivos y metas que sean relevantes para tu día a día; que puedas ir midiendo objetivamente tu avance cotidiano y te des cuenta que, poco a poco, lo vas alcanzando.
Aquí te dejo algunas consideraciones prácticas:
Define tus prioridades. Identifica qué áreas de tu vida necesitan más atención y enfócate en ellas.
Crea hábitos pequeños. En lugar de intentar cambiar todo de golpe, comienza con hábitos pequeños y sostenibles.
Establece metas mensuales. Divide tus objetivos anuales en metas mensuales más manejables y medibles.
Enfócate en el proceso, no solo en el resultado. Disfruta del viaje y no te estreses demasiado por alcanzar la meta.
Recuerda que el objetivo es crear un estilo de vida sostenible y feliz, no solo alcanzar un objetivo específico. Hay una expresión trillada, pero muy cierta: “El año llega como un libro en blanco”. En este 2026, nada está escrito aún, el que escribirá cada día, cada mes de este año eres tú.
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