LONDRES (AP).— Grok, el chatbot de inteligencia artificial de Elon Musk, comenzó a impedir que los usuarios gratuitos generen o editen imágenes, después de la reacción global por los “deepfakes” sexualizados sin consentimiento, pero el cambio no dejó satisfechas a las autoridades en Europa.
En las últimas semanas, el chatbot, al que se accede a través de la red social X de Musk, atendió una ola de solicitudes de usuarios para modificar imágenes maliciosas, como poner a mujeres en bikini o en posiciones sexualmente explícitas, señalan investigadores.
Advirtieron que, en algunos casos, las imágenes parecían representar a niños. Gobiernos de todo el mundo condenaron el chatbot de la plataforma y abrieron averiguaciones al respecto.
Ayer, Grok respondió a este tipo de solicitudes con el mensaje: “La generación y la edición de imágenes actualmente están limitadas a suscriptores de pago. Puedes suscribirte para desbloquear estas funciones”.
Aunque las cifras de suscriptores de Grok no están disponibles públicamente, ayer hubo una notable disminución en el número de “deepfakes” explícitos que Grok genera, en comparación con pocos días antes.
El chatbot seguía atendiendo solicitudes de imágenes, pero solo de usuarios de X con marcas de verificación azules otorgadas a suscriptores premium que pagan 8 dólares (323 pesos) al mes por funciones que incluyen límites de uso más laxos para el chatbot.
Hasta el momento, un portavoz de X no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Las restricciones para los usuarios, salvo para los suscriptores de pago, no parecieron cambiar las opiniones de los líderes y los reguladores en Europa.
“Esto no cambia nuestro problema fundamental. Suscripción de pago o no, no queremos ver tales imágenes. Es así de simple”, alertó Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Ejecutiva de la Unión Europea. La Comisión ya había criticado a Grok por un comportamiento “ilegal” y “espantoso”.
El gobierno británico tampoco estaba satisfecho.
Los cambios de Grok “no son una solución”, dijo Geraint Ellis, portavoz del primer ministro Keir Starmer, quien había amenazado con tomar medidas no especificadas contra X.
“De hecho, es insultante para las víctimas de misoginia y violencia sexual”, afirmó, señalando que esto muestra que la red X “puede actuar rápidamente cuando quiere hacerlo”.
“Esperamos una acción rápida”, puntualizó, y agregó que “todas las opciones están sobre la mesa”.
En declaraciones a la radiodifusora Greatest Hits, Starmer señaló que X necesita “ponerse las pilas y eliminar este material. Tomaremos medidas sobre esto porque simplemente no es tolerable.”
Los reguladores de medios y privacidad del Reino Unido dijeron esta semana que han contactado a X y a xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk, para obtener información sobre las medidas tomadas para cumplir con las regulaciones británicas.
Francia, Malasia e India también han examinado la plataforma, y una legisladora brasileña pidió una investigación. La Comisión Europea ordenó a X que conserve todos los documentos internos y datos relacionados con Grok hasta finales de 2026, como parte de una investigación más amplia bajo la ley de seguridad digital de la UE.
El chatbot
Grok es de uso gratuito para los usuarios de X, quienes pueden hacerle preguntas en la red social. Pueden etiquetarlo en publicaciones que han creado directamente o en respuestas a publicaciones de otros usuarios.
Grok se lanzó en 2023. El verano pasado, la empresa agregó una función de generador de imágenes, Grok Imagine, que incluía un llamado “modo picante” que puede generar contenido para adultos.
El problema se amplifica por el hecho de que Musk presenta su chatbot como una alternativa más atrevida a los rivales con más salvaguardas, y porque las imágenes de Grok son públicamente visibles, por lo que pueden difundirse fácilmente.
