Víctor Garduño Centeno se dice contento y entusiasmado con la responsabilidad que hoy tiene al frente de la Biblioteca Central Estatal “Manuel Cepeda Peraza”.

“Digo con mucho orgullo que siempre he estado cerca de los libros”, compartió el coordinador general de la emblemática biblioteca.

Nacido en Mérida, pero criado en Tekax, Garduño recordó que su cercanía con los libros comenzó en la infancia. Su padre, Víctor Manuel Garduño Díaz, tenía en casa entre 50 y 100 títulos y estuvo a cargo de la biblioteca municipal de Tekax, un espacio pequeño al que él solía acompañarlo para ayudar y, sobre todo, para estar entre libros.

“Mi padre fue maestro, como también yo lo fui”, señaló al Diario.

Escritor de cuentos y ensayos, Víctor Garduño asumió el cargo de coordinador general de la biblioteca el 16 de noviembre pasado. En términos prácticos, explicó, el puesto equivale al de director de la sala de consulta, que pertenece a la Secretaría de la Cultura y las Artes del gobierno del Estado.

El inmueble, ubicado en la calle 55 entre 60 y 62, en el barrio de Santa Lucía, es un edificio antiguo que alberga aproximadamente 100 mil volúmenes distribuidos en cuatro salas.

A lo largo de su trayectoria, Garduño ha impulsado de manera constante la creación literaria. Es fundador del taller de cuento Hipogeo, cuyos integrantes en un inicio se reunían en cafeterías, después en la galería de arte Le Cirque y, desde hace nueve años, en la Biblioteca Central “Cepeda Peraza”.

El taller continúa sesionando los martes de 6:30 a 9 de la noche y está abierto a cualquier persona interesada en escribir cuentos, con el único requisito de tener 18 años cumplidos.

El expresidente del Centro Yucateco de Escritores admitió que el nombramiento como coordinador general lo llena de entusiasmo, pues le permite desarrollar proyectos relacionados con los libros, promover la lectura y realizar talleres.

Para él, los libros son una gran pasión. Sus hijos ya se casaron, pero sus libros siguen acompañándolo, bromeó. “Trabajar en un espacio como el de esta biblioteca, sobre todo con esta responsabilidad, implica buscar actividades y proyectos para que no se pierda el espíritu de las bibliotecas”.

Ante la preocupación de algunos lectores por la desaparición del libro impreso ante el avance de la tecnología digital, Garduño confesó que a él le inquieta más el riesgo de que se pierdan lectores. “Si no hay lectores, todo va a desaparecer, impreso o digital”, alertó.

Sobre las actividades de la biblioteca, explicó que las hay permanentes, como las visitas guiadas para estudiantes de cualquier nivel educativo, preferentemente de primaria, aunque también reciben a grupos de secundaria y preparatoria.

Consideró que estos recorridos son muy importantes, ya que en muchas casas se carece de libros, y la biblioteca permite que niñas y niños se acerquen a ellos y comprendan que no se trata de un museo, sino de un espacio vivo, pensado para el uso activo de los libros.

Entre sus proyectos se encuentra la apertura de más talleres relacionados con la lectura, los libros y la literatura, además de las sesiones de Hipogeo.

Asimismo, hay planes de ofrecer un taller para niños como iniciativa propia de la biblioteca, así como realizar presentaciones de títulos y conferencias. Reiteró que el objetivo es ofrecer talleres de lectura y escritura para distintos sectores: infancias, jóvenes, adultos, lectores incipientes y avanzados.

Algunos integrantes de Hipogeo tienen previsto impartir un taller de iniciación al cuento para niños. A esto se suma la propuesta del escritor Francisco López Ávila de realizar lecturas de poesía. Las visitas guiadas también están abiertas a grupos organizados, como vecinos. En ellas no solo se ven las instalaciones, sino que se explica la función de las salas y la historia de los libros y se realizan actividades como la narración de cuentos, especialidad de algunos trabajadores de la sala.

Relevancia

Víctor Garduño subrayó que las bibliotecas siguen siendo relevantes en una sociedad que opera con tecnología digital. En ese sentido, aseguró que hay personas mayores que prefieren la lectura digital porque se les facilita ante sus problemas visuales, y jóvenes y niños que siguen optando por los volúmenes en papel.

Además, las salas de consulta públicas dan acceso gratuito a libros cuyo precio puede ser elevado, incluidos títulos recientes y obras de distintos géneros, no solo literarios, sino también académicos y administrativos.

La biblioteca ofrece títulos en préstamo, para lo cual se requiere una credencial de identificación y un comprobante de domicilio.

El mejor estímulo para fomentar la lectura es disponer de libros, opinó Garduño, quien enfatizó la importancia de que las infancias estén en contacto con ellos desde casa, aunque sean pocos, y los usen libremente.

Criticó que en algunas escuelas, con el argumento de cuidar los libros, limiten su préstamo a los estudiantes. A su juicio, es necesario ofrecer facilidades al lector y permitir que lea lo que le guste, sin que la sienta como una obligación. “Si no estoy viendo el pastel, no se me va a antojar nunca”, declaró.

El libro está hecho para usarse y existen distintas formas de ser lector, incluso subrayando o doblando páginas, agregó.

Sobre las instalaciones de la “Cepeda Peraza”, consideró que el edificio es bellísimo, aunque requiere constante mantenimiento por su antigüedad.

Cuenta con una sala con 500 libros escritos en Braille, así como la infantil, la yucateca y la general.

Hay asimismo un área de revistas y una librería de Sedeculta, donde se venden títulos editados por la dependencia. En total se tienen 100 mil libros de acceso gratuito y los títulos se localizan mediante el sistema computarizado Prometeo.

Finalmente, Víctor Garduño invitó al público en general a visitar la Biblioteca Central Estatal y hacerlo con frecuencia. Señaló que el espacio es utilizado tanto para la consulta de libros como para el trabajo académico o personal, ya que muchas personas acuden con sus apuntes o computadoras y utilizan el acceso a internet.— Claudia Ivonne Sierra Medina

De un vistazo

Horario

La Biblioteca Central Estatal “Manuel Cepeda Peraza” está abierta de lunes a viernes de 8 de la mañana a 9 de la noche. Los sábados y domingos funciona solamente cuando se realizan actividades especiales, como presentaciones de libros.

Interés turístico

Visitantes extranjeros suelen entrar al edificio por curiosidad.

Enriquecimiento

Víctor Garduño Centeno destacó que las bibliotecas buscan enriquecer al ser humano y hacerlo mejor persona con la lectura. Exhortó a disfrutar el espacio de la “Cepeda Peraza”, leer e ir formando una biblioteca en casa, con uno o dos títulos.

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