“El costal de las voluntades” comenzó 2026 llevando momentos de ilusión y esperanza a niños de las comisarías de San Mateo y Nenelá, así como a menores atendidos en el Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, como parte de una serie de actividades solidarias en los primeros días de enero.
A través de una función de títeres, decenas de pequeños de ambas localidades recibieron un regalo cargado de afecto por parte de Creati (Creando y Titereando), proyecto cultural dirigido por Gilberto Palma.
El responsable de la iniciativa informó que estas acciones se suman a las visitas realizadas en diciembre del año pasado en el Hospital O’Horán, donde también se ofrecieron momentos de esparcimiento a los menores que afrontan situaciones de salud compleja, como parte de un esfuerzo por mantener las actividades culturales y recreativas más allá de las fechas decembrinas.
Asimismo, el grupo volvió a cargarse de solidaridad y recorrió varios kilómetros al interior del estado hasta llegar a San Mateo, comisaría del municipio de Halachó, donde se ofreció apoyo comunitario.
Durante la visita, 115 niños y alrededor de 100 adultos resultaron beneficiados con la entrega de juguetes, ropa y alimentos.
La jornada incluyó momentos de esparcimiento para los menores que acudieron al encuentro, quienes además de recibir obsequios, participaron en una tarde de atención cercana y acompañamiento, como parte del objetivo del proyecto de fortalecer el tejido social en comunidades del interior del estado.
De igual manera, a esta noble causa se sumó Teatro La Proa, originario de Cuba, para repartir juguetes en un ambiente de convivencia. Desde hace 12 años, esta iniciativa ha cumplido de manera ininterrumpida su misión con la niñez, regalando tardes especiales en las que los pequeños se llevan a casa algo más que un presente: la experiencia de un día distinto, lleno de risas y esperanza.
Otro de los destinos fue Nenelá, comisaría de Cantamayec, donde las sonrisas de los niños se convirtieron en la mayor recompensa para quienes participaron en la entrega de juguetes.
Los títeres también acompañaron a esta visita, los cuales salieron de las maletas para convivir y compartir con los pequeños de la comunidad, llevando juguetes, dulces y un mini show que alentó a los aplausos, risas y miradas llenas de asombro.
Gilberto Palma agradeció a todas las personas que sumaron para que esta misión continúe realizándose a lo largo de los años, beneficiando no solo a los rincones más desfavorecidos, sino, sobre todo, a niños de quienes poco se sabe y poco se habla.
Se trata de un esfuerzo que mantiene viva cada año la ilusión de que Santa Claus o los Reyes Magos pueden llegar a sus comunidades a través de manos solidarias, recordándoles que no están solos y que alguien piensa en ellos.— Ilse Noh Canché
