“Peregrina”, la canción más reconocida de la trova yucateca, que retrata la leyenda del amor entre el exgobernador Felipe Carrillo Puerto y la periodista estadounidense Alma Reed, continúa siendo un punto de partida para hablar del origen y la profundidad de este género musical que forma parte de la identidad de Yucatán.
Anteanoche, en la Biblioteca Central “Manuel Cepeda Peraza”, se realizó el conversatorio “La trova yucateca. ‘Peregrina’, leyenda y canción”, encuentro que reunió a la comunidad musical y escritora para reflexionar sobre las particularidades históricas y culturales de ese género artístico.
La charla fue moderada por el maestro Ariosto Aké Zaldívar, quien estuvo acompañado por el escritor José Enrique Puga Bolio, la cantante Martha Gabriela Rojas Sánchez, así como los trovadores Nacho Gamboa, Manuel Guerrero y Manuel Nájera, quienes compartieron distintas miradas en torno a este género.
Al inicio del conversatorio, Aké Zaldívar subrayó que la trova yucateca no debe entenderse únicamente como un género musical, sino como “una expresión cultural mayor”, al mismo nivel que la cultura maya y el folclor. En ese sentido, recordó que “llegó a ser y sigue siendo la mejor trova del país, dicho por expertos”.
Desde esa perspectiva, explicó que la identidad cultural de Yucatán puede comprenderse a partir de tres grandes expresiones.
La primera es la cultura maya, considerada como una de las civilizaciones más avanzadas del mundo, no solo por su arquitectura, sino también por sus aportaciones científicas y artísticas, como la invención del cero y su desarrollo musical, con instrumentos propios y una clara clasificación de las voces humanas para el canto.
La segunda expresión es el folclor yucateco, que surge del mestizaje entre mayas, europeos y criollos, principalmente en las haciendas, donde la música y la danza dieron origen a manifestaciones como la jarana, la figura de la mestiza y las “bombas”, cuartetas que formaban parte de la diversión en las fiestas populares.
La tercera expresión es la trova yucateca, estrechamente vinculada al bolero. Aunque el género tiene origen cubano, en Yucatán se transformó y adoptó un estilo propio, influido por la cercanía histórica y cultural con el país caribeño.
En el caso de “Peregrina”, la canción ocupa un lugar central al ser considerada un himno en esta tercera gran expresión. “Hablar de ‘Peregrina’ es hablar del himno de la trova”, refirió Aké.
La canción está ligada a un momento político y social en la historia del Estado: el gobierno de Felipe Carrillo Puerto. La obra fue creada en honor a Alma Reed y pertenece a la época clásica de la trova, con música de Ricardo Palmerín y letra del poeta Luis Rosado Vega.
Durante el conversatorio se realizaron dos intervenciones musicales, a cargo de Manuel Nájera y Manuel Guerrero. Nájera interpretó la nostálgica “Flores de mayo”, con letra de José Peón Contreras, mientras que Guerrero ofreció la emblemática “Nunca”, de Guty Cárdenas, así como “Cuando muere un yucateco”, con letra de Ariosto Aké Zaldívar y música de Manuel Guerrero, estrenada públicamente en el encuentro.
En el tiempo restante del conversatorio, los participantes pusieron sobre la mesa la vigencia que mantiene la trova yucateca como una expresión cultural que continúa entrelazándose con el tiempo presente.— Karla Cecilia Acosta Castillo
