Una página de la historia moderna de la Arquidiócesis de Yucatán se escribirá hoy con la ceremonia de confirmación de 14 jóvenes pertenecientes a la comunidad de sordomudos. La celebración se llevará al cabo a las 12 horas en la iglesia parroquial de Santa Rosa de Lima.
El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, conferirá el sacramento y ungirá con el óleo santo a los jóvenes, quienes recibirán al Espíritu Santo para fortalecer su vida cristiana y continuar su formación en la fe.
En la parroquia de Santa Rosa de Lima, ubicada en la colonia del mismo nombre, se inició hace un año este proyecto pastoral ante la necesidad de brindar atención espiritual a personas con discapacidad auditiva.
Desde entonces, también se celebra la misa dominical de las 11 de la mañana con intérprete de lengua de señas, convirtiéndose en un espacio de encuentro para adolescentes, adultos y niños de esta comunidad.
El presbítero Rolando Castillo Tun destacó que será la primera ocasión en la historia de la Iglesia católica en Yucatán en que un grupo de personas sordomudas reciba este sacramento.
Explicó que el proyecto surgió a partir de una reflexión sobre la importancia de construir una Iglesia inclusiva. “Hay sectores que no siempre son considerados o tomados en cuenta; de ahí nació la iniciativa de formar una pequeña comunidad que pudiera ofrecer acompañamiento catequético a personas sordomudas”, señaló.
A raíz de esa iniciativa comenzaron las convocatorias y la organización de la misa dominical con interpretación en lengua de señas. Con el apoyo de Ana Claudia Peraza Aguilar y otras intérpretes, los interesados en recibir la confirmación contaron con acompañamiento constante hasta llegar a este momento en su fe.
De manera semanal se impartió formación catequética a los jóvenes sordomudos que no habían recibido el sacramento. El sacerdote precisó que este sacramento se administra a solicitud de los propios interesados y que en el proceso han participado activamente los padres de familia.
Las familias han manifestado la necesidad de contar con acceso a los sacramentos y, sobre todo, con intérpretes de lengua de señas que faciliten la comprensión de la formación religiosa. El padre párroco aseguró que la comunidad continuará con el acompañamiento y la formación para el colectivo de personas sordomudas.
El proyecto no concluye con la ceremonia de hoy sábado. Más de una decena de niños y adolescentes se preparan hoy en día para recibir la primera comunión en los próximos meses, una vez que concluyan su proceso formativo.
Entre quienes recibirán la confirmación se encuentran Brenda Karina Balam Gómez y su hermana Michelle Fernanda Kantún Gómez. Brenda no presenta discapacidad auditiva, mientras que Michelle vive con hipoacusia bilateral.
Ambas expresaron su alegría por haber sido acogidas en la parroquia de Santa Rosa de Lima, a pesar de que deben trasladarse desde la colonia Maya. Señalaron que la distancia que recorren vale la pena, ya que participar en la misa dominical y ahora recibir el sacramento las acerca más a Dios, dijeron a Diario de Yucatán.
Añadieron que mantenerse cerca de Dios es fundamental en sus vidas y se sienten felices de concretar este anhelo gracias al acompañamiento recibido en esta comunidad parroquial.
La menor de las hermanas, Yezabel Kantún Gómez, de ocho años de edad y con diagnóstico de sordera profunda, se prepara para recibir la primera comunión. La pequeña compartió que se siente muy feliz y que ha hecho muchos amigos en la comunidad.
Por su parte, Wendy Karina Gómez Medina expresó su emoción por la formación y atención espiritual que han recibido sus hijas, luego de un período en el que, afirmó, no contaron con el acompañamiento necesario. Señaló que como madre desea heredarles la cercanía con Dios, para que Él las ilumine en cada etapa de su vida.
Finalmente, hizo un llamado a otros padres de familia con hijos sordomudos para que se acerquen a la parroquia de Santa Rosa de Lima, reciban formación y accedan a los sacramentos. Asimismo, invitó a que otras parroquias ofrezcan este tipo de servicio, no solamente para este colectivo, sino también para personas con otras necesidades.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
