Las lenguas mayas comparten raíces y un amplio vocabulario, pero cada una ha ido desarrollando características propias de acuerdo con su región y comunidad hablante, expuso José Alfredo López Jiménez, profesor investigador de la Universidad Intercultural de Chiapas, hablante de la lengua tzotzil y ponente en el seminario internacional “Maaya’on e Identidad Intercultural”.
El especialista señaló que entre el maya yucateco y el maya tzotzil existen similitudes debido a que forman parte de la misma familia lingüística, cercanía que puede identificarse en diversas palabras reconocibles entre los hablantes de distintas lenguas indígenas de México y Centroamérica.
Sin embargo, explicó que las diferencias son más evidentes en aspectos estructurales: mientras el maya yucateco cuenta con tonos, el tzotzil no utiliza este recurso fonológico, además de registrar discrepancias morfológicas en el orden de las palabras dentro de las oraciones y en la manera en que se relacionan sustantivos y adjetivos, pues en determinadas construcciones las lenguas mayas pueden anteponer el adjetivo al sustantivo, a diferencia del español.
A pesar de estas variaciones, existen elementos fonológicos compartidos, como el sonido de las glotales, que resultan familiares para hablantes de distintas variantes y que no impiden el reconocimiento entre quienes conservan estas lenguas.
Más allá de las características lingüísticas, López Jiménez destacó que las lenguas mayas se enfrentan actualmente a procesos de desplazamiento, aunque también existe una resistencia de sus hablantes, particularmente entre las nuevas generaciones, que han convertido las tecnologías digitales —a través de la música, vídeos y documentales elaborados por los propios hablantes— en herramientas para fortalecerlas y promoverlas.
El investigador precisó que en Chiapas existen actualmente 13 lenguas mayas, algunas con un número reducido de hablantes que las coloca ante un mayor riesgo de desplazamiento, por lo que consideró que todavía existe mucho por hacer para su preservación mediante iniciativas impulsadas desde las comunidades y con respaldo institucional.
En el seminario, el maestro López Jiménez presenta los avances de una investigación enfocada en la migración de personas de origen tzotzil hacia Estados Unidos, fenómeno que aborda desde la identidad, la situación económica y la realidad de los hablantes originarios.
“Donde vayan hacen comunidad”, destacó el académico, quien ejemplificó que en Yucatán es posible encontrar grupos tzotziles que mantienen conversaciones en su lengua.
La investigación profundiza en las condiciones que viven las nuevas generaciones de migrantes, como el caso de niñas y niños nacidos en Estados Unidos que regresan a México y son bilingües en tzotzil e inglés, pero que al incorporarse al sistema educativo mexicano se enfrentan a clases impartidas exclusivamente en español y sin una atención específica a su contexto lingüístico.
Ante situaciones inversas de personas nacidas en México que crecen en el extranjero y retornan al país enfrentando barreras culturales y lingüísticas, López Jiménez señaló que se requiere mayor atención institucional para acompañar a las familias indígenas migrantes, al tiempo que valoró espacios como el seminario “Maaya’on e Identidad Intercultural” para que los propios hablantes presenten sus investigaciones y reflexionen sobre sus comunidades.— ILSE NOH CANCHÉ
