Sentadas, Danna Conde, Luisa Montoya y Raquel Araujo Madera, y, de pie, Pedro Massa Geded, Óscar Urrutia, Roberto Flores Castro y Mariana Woodward, en visita al edificio central de Diario de Yucatán, ayer
Sentadas, Danna Conde, Luisa Montoya y Raquel Araujo Madera, y, de pie, Pedro Massa Geded, Óscar Urrutia, Roberto Flores Castro y Mariana Woodward, en visita al edificio central de Diario de Yucatán, ayer

La fotografía escénica y un ejercicio que cruza el teatro con el cine serán parte de la segunda etapa del 12o. Festival de Teatro de La Rendija, que el próximo domingo presentará una exposición de Danna Conde, seguida de la proyección de “Lenguas de agua” y un conversatorio con el público.

La jornada comenzará con la muestra “La escena detenida”, con 54 imágenes de Danna Conde, quien durante casi dos años ha realizado su servicio social en La Rendija y se ha especializado en fotografía de puesta en escena.

La joven cuenta que llegó al espacio por medio de Pedro Massa, quien fue su maestro, con la intención de aprender una disciplina que no había podido desarrollar a profundidad durante su carrera.

La exposición reúne fotografías de distintas puestas en escena, desde teatro convencional y teatro musical hasta performance, y refleja parte del trabajo que Conde ha realizado durante su estancia en La Rendija.

La selección estuvo a cargo de Óscar Urrutia, quien explica que se revisó una cantidad amplia de imágenes y se eligieron aquellas que reflejaran tanto la mirada de la fotógrafa como cualidades estéticas propias.

El resultado son 54 fotografías que, de acuerdo con el curador, muestran la diversidad de obras que han pasado por La Rendija, pero también la capacidad de Conde para detener un momento específico de una escena.

“Sabemos que el teatro es una experiencia viva e irrepetible”, explica Urrutia, por lo que capturar un instante determinado representa un reto para quien realiza la fotografía escénica.

Las imágenes serán presentadas de manera física, sobre banners y con fondos negros, en un espacio de exposición instalado en la propia sede de La Rendija.

Seguirá la presentación de la edición final de “Lenguas de agua”, un proyecto que nació como un laboratorio interdisciplinario en el que confluyeron teatro, cine, sonido y actuación.

Pedro Massa, quien participó como camarógrafo, explica que el proyecto representó un reto porque no es común encontrar un cruce de estas características, en el que una puesta en escena y la producción cinematográfica sucedan al mismo tiempo frente al público.

Durante las funciones, las cámaras formaban parte de la escena y los espectadores podían decidir si seguían directamente a los actores, observaban las pantallas o atendían al trabajo de los camarógrafos.

“Estamos como en tres dimensiones, porque está lo que ve el espectador, lo que ven los actores y lo que vemos las cámaras”, señala Massa.

El proyecto también implicó un trabajo sonoro en vivo. David Puc estuvo a cargo de la composición sonora y trabajó junto con Cristina Woodward, quien interpretó a una de las sirenas.

Woodward explica que uno de los principales retos fue construir desde cero la sonoridad de este personaje mitológico, a partir de la investigación sobre las emociones que las sirenas provocaban en los marineros.

El trabajo de voz partió de la experimentación con distintos sonidos, formas e intenciones, hasta construir una especie de partitura basada en emociones y sensaciones más que en notas musicales.

Luisa Montoya participó como asistente de dirección y actriz. Su trabajo actoral fue completamente corporal y, junto con Woodward y otra intérprete, formó parte de la construcción de las tres sirenas como un mismo personaje dividido en tres cuerpos.

La directora del proyecto, Raquel Araujo explica que uno de los intereses de “Lenguas de agua” fue reflexionar sobre la necesidad de las imágenes para confirmar una experiencia como real, particularmente en un contexto en el que las redes sociales llevan a registrar y compartir distintos momentos de la vida.

Para el equipo de La Rendija, el vídeo que se presentará no representa un producto final del laboratorio, sino una parte de la experiencia construida durante ocho funciones.

El proyecto permanece abierto a nuevas posibilidades de trabajo y forma parte de una serie de tres laboratorios que continuará con “Lenguas de tierra” y “Lenguas de fuego”.

La exposición, la proyección y el conversatorio se realizarán este domingo 4, a las 8 de la noche, en La Rendija. La entrada será gratuita.— Karla Acosta Castillo

Deja un comentario