VIRGINIA. – Un vídeo en redes sociales se está viralizando en un panorama en el que el racismo ha acaparado los últimos titulares. En la grabación se observa a una niña afroamericana con miedo a una mujer policía.
Te puede interesar: Hombre le tira café caliente a enfermera del IMSS y ella lo exhibe en vídeo
La menor levanta los brazos al ver quien se acerca a ella mientras la autoridad rompe en llanto al ver la reacción de la pequeña.
Fue la madre de la menor Shaniqua Brown quien grabó el vídeo en la ciudad Norfolk, Virginia. La progenitora relató que había salido a dar un paseo con su hija al parque cunado la policía se detuvo a pocos metros de ellas, llevando a la niña a levantar los brazos por pensar que estaba en problemas.
No todos los policías son malos
En el vídeo se observa cómo la oficial, entre lágrimas en los ojos, se acerca a la pequeña para explicarle que tenía un hijo de nueve años y que no quería que pensara que todos los policías son malos.
Corren peligro en el Black Lives Matter
Entre las miles de personas que marchan todos los días en apoyo al movimiento Black Lives Matter están los inmigrantes y quienes defienden sus derechos.
Pero, para ellos, manifestarse tiene un riesgo extra: terminar inadvertidamente en custodia inmigratoria.
En todo el país, los inmigrantes expresan solidaridad con el movimiento que despegó desde la muerte de George Floyd en Minneapolis. Las mismas organizaciones que defienden los derechos de migrantes prestan su apoyo a Black Lives Matter, y muchos se sienten obligados a marchar, con frecuencia bajo el argumento de que se relacionan con la lucha a la que se enfrentan las personas de raza negra con el racismo y vigilancia policial punitiva.
Pero debido al envío de funcionarios federales de inmigración a las marchas en el país, y con las relaciones que muchas cárceles locales tienen con ellos, incluso marchar pacíficamente — o, en algunos casos, estar en el lugar equivocado en el momento equivocado— puede cambiar drásticamente la vida de alguien en Estados Unidos.
Por lo menos cuatro inmigrantes fueron arrestados por la policía de Phoenix cuando las marchas comenzaban a tomar fuerza.
Tres de los cuatro están protegidos por el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege de la deportación a inmigrantes que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños y les otorga permisos de trabajo. Como las cárceles locales permiten que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) entren a sus instalaciones, todos terminaron en detención inmigratoria, incluida una conocida joven activista que tiene protecciones del DACA y que fue liberada al día siguiente tras la intensa presión de defensores de defensores de los derechos.
