Exhortan a seguir el ejemplo de vida de Desmond Tutu
CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica (AP y EFE).— Los restos de Desmond Tutu, el arzobispo anglicano emérito de Ciudad del Cabo que ganó el Premio Nobel de la Paz, fueron sepultados ayer domingo en la catedral anglicana de la ciudad sudafricana.
Durante un servicio familiar privado, el arzobispo Thabo Makgoba depositó una pequeña urna con los restos de Tutu en el piso frente al altar principal de la catedral St. George. La viuda, hijos y otros familiares de Desmond Tutu asistieron al servicio, que duró apenas media hora.
Makgoba sugirió que el aeropuerto de Ciudad del Cabo debería cambiar su nombre a Aeropuerto Internacional Arzobispo Desmond Mpilo Tutu, para honrar al fallecido premio Nobel. Hizo un llamado a todos los sudafricanos para que “den vuelta a la página” y se comprometan con “el cambio revolucionario y radical” que Tutu defendió.
“Vivamos de forma tan sencilla como él vivió, como quedó demostrado con su ataúd de pino con asas de soga”, dijo Makgoba durante su homilía. “Permitamos que los que tenemos los recursos nos apretemos el cinturón, para que otros puedan comer lo suficiente para llenar sus estómagos. Permitamos reestructurar nuestra sociedad para acabar con la desigualdad y crear igualdad de oportunidades para todos”, subrayó.
La urna con los restos de Tutu fue colocada bajo una lápida con las palabras “Desmond Mpilo Tutu, Octubre 1931-Diciembre 2021, Arzobispo de Ciudad del Cabo 1986–1996”.
El servicio matutino se desarrolló mientras un incendio arrasaba el cercano edificio del Parlamento de Sudáfrica. Una nube de humo cubría la catedral y los alrededores.
El sábado se realizó en la misma catedral una misa de difuntos para el funeral de Tutu. Funcionarios de la Iglesia dijeron que el cuerpo de Tutu fue sometido a un proceso llamado “liquidificación”, que utiliza agua para preparar los restos para su inhumación final. Tutu solicitó este método porque usa menos energía que la incineración y es más amigable con el ambiente, afirmaron los funcionarios de la Iglesia a la prensa.
El arzobispo anglicano emérito y premio Nobel de la Paz en 1984, convertido en la voz de la conciencia del país, falleció el pasado domingo a los 90 años.
El presidente Cyril Ramaphosa y la viuda, Leah Tutu, conocida como Mama Leah, sentada en silla de ruedas, presidieron la ceremonia de despedida en la catedral de San Jorge.
Fue un “cruzado por la libertad, la justicia y la paz”, expresó Ramaphosa. Subrayó además el apoyo del arzobispo a una larga lista de causas, lo que ha hecho que “grupos de activistas climáticos y Lgbtqia+” hayan rendido homenaje estos días a quien fue “un ser humano humilde y valiente que habló por los oprimidos (…) del mundo”, informó la agencia EFE.
Ceremonia Misa de réquiem
En la catedral de San Jorge Ciudad del Cabo se celebró una misa de difuntos para el funeral de Desmond Tutu.
En primera fila
El presidente Cyril Ramaphosa y la viuda, Leah Tutu, conocida como Mama Leah, sentada en silla de ruedas, presidieron la ceremonia. También asistió en la primera fila Mpho Tutu, hija del fallecido. “Papá diría que el amor que el mundo entero nos ha mostrado calienta el corazón”, dijo a los asistentes desde el atril. “Les agradecemos que le hayan amado tanto”.
La homilía
El obispo retirado Michael Nuttall, que fue número dos de Tutu y su amigo, fue el elegido por el difunto para dirigir el sermón en la misa. “Pequeño en estatura física, era un gigante entre nosotros moral y espiritualmente. Su fe era auténtica, no falsa ni desganada”.
