El presidente Joe Biden encabezó la ceremonia de recepción de los féretros con los restos mortales de los 13 soldados que perdieron la vida en el ataque terrorista en Kabul, Afganistán, el jueves 26 de agosto de 2021.- (Foto: AP Photo/Manuel Balce Ceneta)

BASE AÉREA DOVER, Delaware, EE.UU. — Este domingo, en la Base Aérea Dover, en Delaware, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, encabezó un ritual militar por los 13 soldados que perdieron la vida en el ataque terroristas a las afueras del aeropuerto de Kabul, Afganistán, el pasado jueves 26 de agosto.

Tras la ceremonia, el mandatario, acompañado de su esposa Jill, se reunió en privado con los familiares de los soldados estadounidenses muertos en el ataque. Biden es el cuarto mandatario en presenciar el retorno de restos de soldados caídos en Afganistán.

Los fallecidos tenían entre 20 y 31 años de edad, y eran oriundos de California y Massachusetts y otros estados del país.

Cinco de ellos tenían apenas 20 años, es decir, habían nacido el año en que ocurrieron los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 que llevaron a Estados Unidos a invadir Afganistán para expulsar al Talibán del poder y erradicar a la red Al Qaeda que controlaba el país.

A través de un comunicado dado a concer el día de ayer, Joe Biden expresó, “los 13 militares que perdimos eran héroes que dieron el máximo sacrificio en servicio de los ideales más altos de la patria, y salvando las vidas de otras personas”.

“Su valentía y dedicación le permitió a más de 117,000 personas llegar a lugar seguro”, añadió.

Los familiares de soldados caídos suelen viajar a la Base Aérea Dover para estar presentes al momento que los féretros cubiertos de banderas son bajados del avión que los trae a suelo estadounidense.

Aparte de los serenos comandos de los guardias de honor que acompañan los ataúdes, las breves plegarias del capellán militar usualmente son las únicas palabras pronunciadas en el ritual.

Los 13 soldados muertos en Kabul fueron los primeros soldados estadounidenses caídos en Afganistán desde febrero del 2020, cuando la administración Trump llegó a un acuerdo con el Talibán según el cual la milicia cesaría ataques contra las fuerzas norteamericanas a cambio del compromiso de Washington de retirarse del país para mayo del 2021.

Once de los 13 eran infantes de la marina. Uno era de la Armada y uno del Ejército.