Eduardo Real Castillo

El presunto uxoricida Enrique Eduardo Real Castillo, acusado de ultimar a Jéssica Esmeralda Cano Baas, en pasillos de Plaza Fiesta, enfrentará juicio oral en breve, ya que sus defensores no consiguieron que el detenido sea considerado inimputable en esta primera etapa.

Esa circunstancia de nuevo se haría valer ante jueces donde se desahogarán las pruebas aportadas por la Fiscalía General y la defensa.

En audiencia del Juzgado 2o. de Control se acordó terminar la etapa de investigación y se ordenó la “apertura a juicio oral” que tendrán a su cargo tres jueces.

Hace unas semanas, como informamos, la defensa consiguió que se hicieran estudios médicos y psiquiátricos que determinarían la inimputabilidad de Real Castillo; es decir, que no sería sujeto de juicio por las enfermedades que en apariencia tiene y le impiden distinguir entre bien y mal.

Los intentos en apariencia no progresaron, al menos en el juzgado de Control, pero los resultados de los estudios se harían valer de nuevo ante los jueces orales.

La etapa de investigación concluyó y se tomó el acuerdo de “apertura” a juicio oral, primero remitiendo el expediente a uno de los dos tribunales orales que funcionan en el Estado.

El caso no concluyó en procedimiento abreviado en el que se reduzca un tercio la sanción a imponer a Real Catillo, por lo que los juzgadores tienen facultades de sancionar el caso con el tope de 50 años de prisión.

Al aprehendido se le atribuye feminicidio, ya que habría intentado reanudar sus relaciones con la mujer y al no conseguirlo la ultimó.

En anterior audiencia en el Centro de Justicia Oral ese juzgado autorizó la admisión de numerosas pruebas ofrecidas por las partes, incluyendo “ocho denuncias” del detenido contra la occisa, con las que se intenta demostrar que la ultimada ejercía violencia familiar contra el acusado.

Los hechos fueron en junio de 2017.— Rudesindo Ferráez