Antonio Ríos Pérez del Valle y Jeffrey Young

Unos 3,500 gatos y perros en los municipios de Mérida, Progreso y Valladolid no serán esterilizados al suspenderse la novena campaña de esterilización canina y felina organizada por el Albergue Franciscano del Animal Desprotegido (AFAD), y Planned Pethood Internacional y su representación en México.

La campaña, que se iniciaría ayer y finalizaría el próximo sábado 27, se canceló porque, según se dijo en rueda de prensa convocada por los organizadores en un restaurante de esta ciudad, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) no proporcionó los materiales quirúrgicos.

“Es una pena que este año la SSY no apoyara esta campaña de esterilización, pues en los últimos ocho años se logró controlar la sobrepoblación tras esterilizar a cerca de 125 mil perros y gatos, con la colaboración gubernamental, asociaciones civiles e iniciativa privada”, dijo la activista yucateca Lidia Saleh Angulo.

Como cada año ya se habían preparado y coordinado con Planned Pethood Internacional, Planned Pethood México y con algunas empresas que desde años atrás ayudan con el traslado y alimentación de los voluntarios.

El director de Planned Pethood México, Antonio Ríos Pérez del Valle, subrayó que desde hace ocho años, el organismo que preside sumó esfuerzos con su representación internacional, el AFAD y otras instituciones con el objetivo de promover el cuidado responsable de los animales de compañía entre la población.

También para reducir el número de perros y gatos en situación de abandono.

Según estadísticas, citó, una pareja de perros en siete años tendría una descendencia de 50 mil cachorros, y una de gatos, 420 mil.

Por ello, resaltó la importancia de esta labor que en ocho años previno el nacimiento de cientos de miles de animales que estarían en situación de calle, provocando diferentes problemas ambientales y de salud pública.

Al respecto, el director de Planned Pethood Internacional, Jeffrey Young, lamentó que todo el esfuerzo y trabajo avanzado por toda la gente que participa en estas campañas no tuviera un seguimiento, por la falta de un recurso fijo que no se estableció dentro de la política pública para atender un proyecto en favor de la salud.— Luis I. Alpuche Escalante