El precandidato del PRI Mauricio Sahuí Rivero con su esposa

Mauricio Sahuí Rivero, precandidato del PRI a gobernador

Por Mario Durán Yabur

El precandidato priista al gobierno de Yucatán se licenció en Derecho en la Uady y obtuvo la Maestría en Gestión Política por la Universidad George Washington de Estados Unidos. Desde que se afilió al PRI a los 16 años ha recorrido paso a paso —con un breve paréntesis en el que tuvo tiempo de fundar un despacho de abogados y ejercer la docencia en varias instituciones de educación superior— todas las etapas del quehacer político.

Invitado por Rolando Zapata Bello, a los 31 años incursionó en las responsabilidades del servicio público. Desde entonces ha sido diputado local y federal, director estatal de Transporte, presidente del PRI yucateco y secretario estatal de Desarrollo Social.

Hijo de maestros, casado con Yamile Seguí Isaac y padre de tres niños —Mauricio (5 años), Emiliano (4) y Sebastián (3)— en esta conversación con el Diario repite cada minuto la palabra unidad, que para él es el elemento indispensable para construir un proyecto.

Este 8 de febrero cumplirá 42 años. ¿Cómo va a celebrarlo? ¿A qué políticos va a invitar?

Trabajando. Estaré en precampaña hasta el 11 de febrero, así que ese día lo pasaré, como lo he hecho en los últimos 10 años, cerca de la gente. Y obvio, voy a invitar a todos los priistas del Estado a que me acompañen.

¿Cuál es el balance de la precampaña?

En mis recorridos por Mérida y el interior del Estado me he topado con hombres y mujeres trabajadores, gente esforzada, pero lo mejor, con un gran ánimo. Nuestros simpatizantes están contentos con lo que está pasando en el PRI. En el balance podría decir que hay optimismo para que nuestro trabajo nos permita ganar la confianza de la ciudadanía. Optimismo, no triunfalismo. Ganas de que se hagan bien las cosas.

¿Cuáles han sido los principales avances?

Primero, el contacto con nuestros operadores y militantes, que no solo nos han dado su respaldo y su confianza, sino su visión para ayudarnos a construir un proyecto que cuide y fomente el desarrollo del Estado. Hemos estado cerca de gente preocupada por sus comunidades, por sus colonias, que quiere mejores condiciones de salud en el interior del Estado, mejores espacios públicos que fomenten la convivencia. Hemos recogido las preocupaciones de yucatecos: empleo, capacitación, opciones para educarse, mayor calidad de vida. Lo más importante es que ratificamos que la cercanía con la gente debe ser una las características fundamentales de todo buen gobierno.

En términos políticos, ¿qué representa su candidatura: continuidad, retorno, rompimiento?

Consolidación, pero también cambio. Representa el afianzamiento de las oportunidades que hoy tiene Yucatán, el fortalecimiento de las políticas públicas para que la seguridad se mantenga muchos años más. Y esto debe ir de la mano con el ejercicio honesto del gobierno y el acompañamiento de la sociedad. En ese sentido, procuraremos que lo que está funcionado en materia económica, de seguridad, combate a la pobreza, mejore día tras día. También debemos reconocer áreas de oportunidad que deben cambiarse.

¿Qué puede esperar Yucatán de Mauricio Sahuí?

Un gobierno de mucho esfuerzo y trabajo, cercano, de resultados. Y acompañado de gente profesional, de los mejores hombres y mujeres, para construir un proyecto a largo plazo. Pueden esperar un gobierno dispuesto a fortalecer las instituciones y a buscar la unidad, sin ideologías, para que juntos construyamos el Yucatán con que soñamos.

¿Está el PRI preparado?

Desde luego. La riqueza de nuestro partido es su militancia, fuerte y diversa. Lo que para otros es una debilidad —muchos militantes ansiosos por participar en este proceso—, para el Revolucionario Institucional es una fortaleza, porque militantes con liderazgo, talento y experiencia van a participar activamente, sea con una candidatura o como parte de una campaña, pero siempre con destino, con espacio para expresar sus mejores intenciones.

¿Tiene ya el diagnóstico de lo que Yucatán necesita?

Lo estamos construyendo día tras día. No podemos decir que esto es una idea completa, acabada. Me precio de decir que conozco el Estado y creo que el hecho de que tenga muy clara su visión de desarrollo económico debe hacernos trabajar enfocados en los grandes retos y en consolidarnos en nuestras fortalezas. Insisto en esas columnas fundamentales: la seguridad y un desarrollo económico que propicie mejor distribución de la riqueza.

¿Que lo vinculen con Ivonne Ortega es una ventaja o un lastre para usted?

Ni una cosa ni la otra. Estoy agradecido con todos los que en su momento me ayudaron en mi formación política: Rolando Zapata, Víctor Cervera, Dulce María Sauri, Federico Granja Ricalde y obviamente Ivonne Ortega. Sin embargo, soy muy claro ante esta oportunidad: la responsabilidad del ejercicio de gobierno es de uno y de nadie más.

¿Qué me dice de la incorporación de funcionarios ivonistas a su equipo de trabajo?

Nada. Tengo un coordinador de campaña, que es el licenciado Roberto Rodríguez Asaf, y es el único con el que estoy trabajando de manera formal. Todavía no he presentado un equipo de campaña, lo haremos cuando el tiempo electoral lo permita. Con esta encomienda, Roberto va a tener la gran responsabilidad de sumar a todos. En política se gana sumando, no dividiendo, no restando. Lo importante es ir a las elecciones con unidad.

¿El conocido enfrentamiento con la Coparmex es para usted un capítulo cerrado? ¿Hubo una disculpa como pidieron los empresarios?

Repito lo que he señalado: no estoy exento de cometer errores y alguno —por las complicaciones del tema en discusión, como éste que ocurrió en 2010— pudo lastimar o agravar conflictos más de lo necesario. Cuando ha sido así —no solamente en este caso, es una regla de vida que tengo—, cuando he cometido algún error, no he tenido reparo en aclararlo. Mi naturaleza es conciliadora y cuando he tenido que ofrecer disculpas lo he hecho sin ningún problema.

¿Cómo es Mauricio Sahuí en la intimidad de su hogar, con los amigos?

Soy un hombre de familia. Mi esposa y yo disfrutamos salir a cenar, ir al cine, pasear con nuestros hijos, disfrutarlos. En la medida de lo posible voy a sus partidos de fútbol y básquetbol, al más pequeño le gusta que nos pongamos a cantar… Mi esposa es mi gran fortaleza. Le agradezco todo lo que hace por nosotros porque sé que no es fácil mantener la armonía de la familia de un político. El éxito de un hombre se mide no por sus logros, sino por la felicidad de su familia. Y con mis amigos me reúno cuando se puede, me gusta convivir, ver con ellos un partido de fútbol.

¿Cómo ha logrado compaginar carrera y familia?

Con honestidad, aceptando quien soy y lo que me gusta hacer. Tengo muy clara mi vocación. Mis amigos de toda la vida me vacilan al recordarme que desde muy joven les dije que quería ser gobernador.

¿Cómo ve el proceso electoral?

Con optimismo, porque veo un PRI unido y una sociedad que quiere un Yucatán que siga en ruta de crecimiento. Los yucatecos no quieren curvas de aprendizaje, no quieren improvisaciones que podrían hacernos perder oportunidades y tirar lo que hemos alcanzado. Aspiro a ganar a base de esfuerzo y trabajo, no de circunstancias ajenas, y de la humildad de reconocer que quien manda es el ciudadano. Mi máxima aspiración en estas elecciones es que todos los que participamos permitamos a los yucatecos tener muy claras sus opciones para que en la soledad de la urna elijan libremente.

 

Mi mayor aspiración es que todos los candidatos permitamos a los yucatecos tener claras sus opciones para que en la soledad de la urna elijan libremente

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