Nutrida asistencia con presencia femenina fuerte

La mujer reflexiona. A su lado, Jorge Arias desgrana datos que robustecen la idea de que vale la pena fortalecer la democracia, cifras que señalan con claridad cómo el desarrollo democrático va de la mano con las condiciones de vida.

La mujer piensa, al conocer esta información, que no resulta casual que estados con ínfimos niveles de seguridad o desarrollo social, como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, se ubiquen en las profundidades de los índices que miden el desarrollo democrático. Arias dice que no hay mecanismos confiables que permitan decir cómo va el negocio de la democracia. Pero lo que él presenta es un acercamiento.

Con meliflua voz argentina, como si declamara a Borges o profundizara en las mentes como Sábato, como si rezara el ángelus como Bergoglio, Arias sostiene que la democracia es como el amor: “Uno lo mide según le va; siempre hay dichosos y perjudicados”. La mujer escucha, calla y continúa su honda reflexión.

Los observan ochenta asistentes interesados en conocer los puntos flacos del desarrollo democrático, aquellos donde hay que concentrarse y trabajar más. Ochenta personajes que saben que debe hacerse algo para fortalecer la democracia, a fin de cuentas, hasta ahora es el menos imperfecto de los sistemas de convivencia y representación. Son ochenta asistentes que están en posibilidades de hacer ese “algo” desde sus trincheras.

Arias explica con la claridad de un maestro de primaria rural. Y ella escucha, adopta una posición reflexiva, de análisis intenso, de introspección, con el mentón descansando en el puño, como El Pensador de Rodin.

Es la imagen de la mujer interesada en los temas sociales, aquella que reflexiona y profundiza, la que no se conforma con las alegres cifras oficiales, la que recurre a las instancias independientes y reconocidas para formarse una mejor opinión y, no conforme con ello, realiza esfuerzos para transmitir esa información confiable a un público que la puede recibir, digerir y transmitir a favor de la causa democrática.

Asistentes

De la ochentena de atentos asistentes, casi la mitad tienen el perfil de la dama que reflexiona al lado del expositor. Son mujeres que están ahí por el compromiso con la causa democrática y con ellas mismas. Mujeres de las que, para fortuna del desarrollo democrático y social de México, cada vez hay más y levantan la voz con más fuerza que antes. Modernas Consuelos Zavala Castillo, Elvias Carrillo Puerto y otras tantas que han decidido no enmudecer.

Su decisión de no callar, no obstante, no se traduce en voces irreflexivas ni críticas viscerales. No contribuyen a abrir y profundizar aquello que Arias llama La Grieta. “Hay una porción de fanáticos a favor del poder en turno —explica—, y automáticamente surgen los fanáticos opositores. Son dos minorías que desatan una guerra de insultos en las redes sociales. El ciudadano común se retira. Toma distancia. Y ese es el mejor caldo de cultivo para un gobierno populista autoritario. Porque la mayoría está ausente. El ruido tapa la opinión. El ruido del poder y del marketing político. Al reaccionar envenenados sólo se crea ese caldo de cultivo”.

El hecho de estar en el evento de presentación del Índice de Desarrollo Democrático (IDD-MEX 2018) refleja que el papel de estas mujeres está en la lucha desde las ideas, no desde la confrontación que alimenta La Grieta. La misma preocupación y perfil tienen todos los asistentes al evento, mujeres y hombres.

Presentación

Se trata de la presentación en Mérida, en días pasados, del IDD-MEX 2018, como parte de una serie de exposiciones en varias ciudades del país. La sede meridana, Lugardas 32, en Montebello, está colmada de gente y expectación. A mitad de la presentación siguen llegando asistentes y es necesario disponer más sillas. La agrupación anfitriona es USEM Mérida, que preside Lourdes Gómory Martínez de Menéndez, y funge como presentador del evento Hans Blomeier, representante en México de la fundación Konrad Adenauer. Él cede la palabra a Arias, el orador principal.

Entre el público están conocidos empresarios, directivos de empresa, presidentes de organismos de profesionales, líderes sociales, consultores, presidentes y ex presidentes de partido… hasta el padre Lorenzo Mex, con sus recién cumplidos 41 años de sacerdocio, en su calidad de asesor espiritual de USEM.

Todos escuchan atentos al expositor. Y, desde el rincón, la mujer los mira, escruta sus rostros mientras escucha a Arias.

Fuerza potente

El argentino, autor del estudio IDD-MEX 2018 como miembro de la firma consultora PoliLat, parece advertir la fuerte presencia femenina entre el público. Quizás la mujer le susurra algo desde las profundidades de su propia dimensión. Lo cierto es que elige certero ejemplo de democracia: en México, dice, las mujeres peleando por igualdad de derechos son una fuerza muy potente. Son mujeres que trabajan por consolidar la democracia, no en busca de revancha. Sin embargo, al mismo tiempo vemos que los feminicidios tienen alta incidencia. Mientras hay una lucha en pro de la democracia, estamos sometiendo al débil, no estamos respetando al otro. Respetarlo, sentencia, es parte esencial de la vida democrática. Si no tenemos sociedad colectiva no hay democracia posible.

“Y eso —remata— depende mucho más de nosotros que del presidente de la nación. La democracia debe fomentarse desde casa”.

Los asistentes asienten. La mujer —parte del invaluable legado de Fernando Castro Pacheco— aún tiene el mentón en el puño izquierdo y, más que reflexionar, ahora inquiere, quizá como todos los presentes: “¿Cómo contribuyo a fortalecer la democracia en mi entorno… en Yucatán… en México?”.— OLEGARIO M. MOGUEL BERNAL

 

Documento Índice

El IDD-MEX 2018 es un trabajo conjunto de la Fundación Konrad Adenauer, PoliLat, Cepos y USEM, con apoyo del INE y el Colegio de México.

Ligas

Sobre los resultados del índice, el Diario publicó en días pasados la información que se puede consultar en las siguientes ligas:

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