La pequeña Valeria Cámara Manzanilla se recupera luego de una cirugía a corazón abierto

Valeria, mejor que nunca luego de su operación

“Ya no me canso”, “me siento bien” son algunos comentarios que Valeria Cámara Manzanilla le hace a su madre luego de que hace cinco meses la pequeña tuvo una cirugía a corazón abierto.

Este caso llamó la atención de la sociedad, por la urgencia con que la niña requería atención médica y que llevó a su madre a pedir apoyo para juntar los recursos que se le solicitaban.

Vale, como le dicen de cariño, se sometió a la cirugía el 18 de febrero pasado, tras un año de peregrinar de su madre, a quien le daban largas para la cirugía a pesar de que era urgente.

Cada día era una lucha contra el tiempo, y por eso Míriam Manzanilla Chi hoy se siente feliz de ver a su hija jugar y correr como cualquier otro niño, eso sí, bajo la supervisión y cuidados que los médicos sugirieron dadas sus condiciones de salud.

Míriam dice que su niña es otra; solo un par de meses después de la cirugía la recuperación fue notoria, y hoy día el cambio es más notable: la pequeña subió de peso, corre, juega, come mejor y expresa que ya no se cansa, por lo que puede correr y jugar con otros niños.

“Gracias a Dios va muy bien, para mí verla así es un milagro, ella volvió a vivir y yo volví a nacer con ella”, expresa.

La mujer señala que luego de la cirugía han acudido a varias citas de control con los médicos especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, donde operaron a la niña, y las evaluaciones médicas han sido positivas.

El único inconveniente es que la presión de los pulmones no ha disminuido.

Según explica, tras la cirugía la presión de los pulmones bajó, pero no mucho, y hasta ahora tiene la presión alta en este órgano.

Los médicos le han dicho que eso puede tardar en normalizarse, pues durante cinco años —el tiempo de vida de la niña— los pulmones se vieron afectados por el mal funcionar del corazón, lo que derivó en esa alza de la presión pulmonar.

También le han dicho que el problema debe disminuir de manera paulatina a lo largo de varios meses, un año o más, pues depende de cada organismo cómo responde a esto.

A la niña Valeria le realizaron a la cirugía a corazón abierto para corregir un problema en el conducto arterioso y un soplo.

Ella cumplirá seis años el próximo 2 de diciembre, y hoy se le ve feliz y repuesta.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

Míriam cuenta que la pequeña acude a una escuela de verano por tres horas para ponerse al día en las enseñanzas que perdió debido a la enfermedad y continuará en este curso escolar acudiendo a clases en esa escuela particular, pero por las tardes para que no tenga contacto con muchos niños.

Deben evitar que sufra golpes, caídas o cualquier otro acontecimiento de ese tipo, dado que la cirugía es reciente y no se puede decir que la herida cicatrizó sino hasta transcurrido un año.

Corazón

En los ecocardiogramas que le han realizado a la pequeña Valeria todo parece marchar bien, el corazón funciona de manera adecuada y tiene buena oxigenación.

Filtración

Tiene una filtración de sangre del corazón, que los médicos le dicen es normal, y solo si persiste a un año de la cirugía se puede pensar en un problema.

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