La ONU es muy débil ante algunos países, advierten en la Cumbre
Piden reforzarla o crear nuevo órgano global
Para los dictadores, su voluntad está muy por encima de la ley y lamentablemente hasta ahora no hay manera de obligarlos a respetar el estado de derecho, advirtió ayer en esta ciudad la doctora iraní Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz 2003.
La ONU, apuntó, es sumamente débil ante los países que no respetan las leyes y los tratados internacionales, entre ellos Estados Unidos, Rusia, China e Israel. Por eso hay que reformar a la ONU o crear un nuevo organismo internacional con la fuerza suficiente para obligar a todos los países a actuar con respeto a la ley.
La activista iraní participó en la mesa plenaria “El poder de la ley Vs. la ley del poder”, en el Centro Internacional de Congresos, en la jornada matutina de la 17a. Cumbre de los Premios Nobel de la Paz.
La doctora Ebadi compartió la plenaria con el expresidente sudafricano Frederik de Klerk, Nobel de la Paz 1993; el irlandés David Trimble, Nobel de la Paz 1998; el argentino Marcelo Kohen, secretario del Instituto de Derecho Internacional; el portugués José Manuel Durao Barroso, comisionado de la Unión Europea; el alemán Hans Reitz, fundador de Grameen Creative Lab, y el estadounidense Jonathan Granoff, presidente del Instituto de Seguridad Global, bajo la conducción del periodista Francisco Zea.
En un mensaje directo a los jóvenes, Granoff los exhortó a exigir que se respete su derecho a la privacidad de sus datos en internet. Ustedes no son una mercancía, les dijo, tienen el derecho a exigir que sean respetados.
El programa del último día de trabajos de la Cumbre en Mérida incluyó la mesa plenaria “El amor al poder Vs. el poder del amor”, en la que líderes mundiales hicieron un doble llamado: a los gobiernos, a que inviertan más en la educación por la paz, y a los jóvenes, a que sean promotores de un verdadero cambio que erradique la violencia.
Después de las dos últimas plenarias se procedió a la clausura del evento mundial y a la entrega de premios a participantes, a las cuatro de la tarde. Todo quedó dispuesto para que por la noche se realizara el concierto de Ricky Martin en el Paseo Montejo, frente al Monumento a la Patria.
Ante miles de fans que abarrotaron el Paseo Montejo, el cantante puertorriqueño salió al escenario a las 9 con un repertorio que incluyó algunos de sus más grandes éxitos.
El boricua se hizo acompañar por seis bailarines, con los que subió la temperatura de la noche durante la interpretación de “Livin’ la vida loca”.
Antes de que comenzara el show, asistentes que ocuparon asientos de la zona VIP se tomaron fotografías portando la playera que tenía el retrato de Ricky y la leyenda “Yucatán for Peace”. Una hora antes ya se veía repleta el zona general, cuyos boletos de acceso fueron entregados mediante dinámicas o canjeados por dos kilos de frijol y arroz.
