Muchas laboraron por la naturaleza de sus trabajos
Ayer, como todas las mañanas, Lourdes Canul salió de su casa para dirigirse a su trabajo. Sabía del movimiento “Un día sin nosotras”, pero también sabía que como enfermera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátricos del Hospital O’Horán no podía faltar.
Al igual que decenas de enfermeras, doctoras y químicas de clínicas y hospitales públicos y privados de la ciudad, Lourdes fue una de tantas mujeres que no pudieron sumarse al paro como señal de repudio contra la violencia y el incremento de los feminicidios.
Sin embargo, con sus compañeras y las de UCI Adultos se mandaron a hacer unas camisetas de color morado con la imagen de un rostro de mujer y la leyenda “Ni una menos”, que portaron durante toda la jornada.
Cecilia Herrera Calderón, de Oncología Pediátrica, también fue de las que apoyó la campaña, aunque sin dejar de ir a trabajar. “Yo apoyo la campaña ‘Un día sin nosotras’ porque nadie está exento de la violencia. Así como somos trabajadoras, madres, tenemos hijos, hermanas… en este caso cualquiera puede salir a la calle y sufrir cualquier tipo de violencia, y no podemos hacernos a un lado y decir que no pasa nada. Y aunque no podemos unirnos en la dinámica que se propone, mi mentalidad está enfocada en apoyarla”.
“Somos muchas mujeres trabajadoras que tenemos que presentarnos a nuestra guardia laboral, porque si de repente mi papá, mi hijo o mi hermano, o algún familiar se sintiera mal, me gustaría que haya el personal adecuado en el momento para poder atenderlo”, expresó.
Rosa María Cal Torres, del área de quirófano de ortopedia, igual vio bien el movimiento. “Independientemente de que seamos una institución, como institución gubernamental o federal habría que apoyar la causa, aunque hay situaciones en las que no se puede. Por supuesto, como es un área hospitalaria no se pueden quedar sin atención los pacientes”.
En el hospital Juárez, la jornada fue similar y con todos los servicios funcionando: Urgencias, Hospitalización… Ahí, la enfermera Cindy Moreno Martínez cumplió con su labor como de costumbre, pues aunque le parece bien el movimiento “Un día sin nosotras”, está consciente que en el trabajo hospitalario primero está la salud del derechohabiente.
“Todas las que se identifican con la causa vinieron en morado si tenían las posibilidades en su guardarropa, y las que no, de corazón apoyamos el movimiento siempre y cuando defienda los valores y derechos no solo de las mujeres, sino de todos los seres vivos”.
Añadió que le parece bien que las mujeres se hagan notar, pues ya hay hartazgo de que las sean maltratadas, sometidas, humilladas, violentadas, atacadas y vivan con miedo.
La Clínica de Mérida, donde cerca del 80% de la planta laboral está conformada por mujeres, también laboró de manera normal, y es que, señalaron en la administración, por el tipo de giro no se pueden suspender las actividades.— Jorge Iván Canul Ek
Sí laboraron
Por cuestiones de operatividad en su centro laboral, algunas mujeres sí trabajaron ayer.
Tuvieron que laborar
Clínicas, laboratorios, algunas oficinas de la Policía y negocios cuyas plantillas laborales están conformadas mayormente por mujeres no suspendieron labores, aunque sus empleadas acudieron con algún distintivo.
No renuncian a ideales
En la Clínica de Mérida muchas mujeres laboraron, pero en un comunicado al personal se exige un alto a la violencia contra la mujer y se expresa que si bien en casos de vida o muerte no existe el paro, no renuncian a los ideales y metas que han dado vida al movimiento del 9 de marzo.
