De acuerdo con especialistas

Nuevos llamados de alerta acerca de la depresión

¿Ha oído alguna vez de la palabra anhedonia?

Quizás le parezca extraña, pero si la relaciona con la depresión seguramente podría orientarle sobre su sentido y significado.

“La anhedonia es la incapacidad de sentir placer por cualquier cosa que antes sí te la proporcionaba”, explica César Iván Espadas Sosa, expresidente de los colegios de Psiquiatras y de Médicos de Yucatán.

“Hasta los pensamientos te dan placer cuando son positivos, lo mismo que la comida, los alimentos, la plática con los amigos o con los familiares, el quehacer diario… Esa incapacidad que da la depresión es algo que paraliza a las personas. Y lo peor es que se pueden afectar otras áreas del cerebro que producen estados mentales, que tienen que ver con los razonamientos, con el juicio”.

El especialista formula esos conceptos durante una entrevista en la que aborda el aumento de casos de depresión en Yucatán, en medio de la pandemia de Covid-19.

En la primera parte de la plática, que publicamos el domingo pasado, señaló que, a pesar del crecimiento de las estadísticas oficiales sobre ese trastorno, todo apunta a un significativo subregistro de los casos porque los números de la Secretaría de Salud solo se refieren a los diagnósticos de instituciones públicas. No se incluye a los pacientes atendidos en la medicina privada ni a quienes, aun con síntomas de depresión, deciden no acudir con el médico ni buscar otro tipo de ayuda.

Al abundar en sus conceptos, el doctor Espadas Sosa indica que cuando hay alteraciones en las conexiones de las neuronas del sistema límbico, donde se generan las emociones, se produce una baja en los neurotransmisores. Para contrarrestar esta tendencia se practica una intervención de psicoterapia, incluso con antidepresivos.

Sin embargo, añade, la depresión puede ser más amplia, más intensa y crónica, y entonces se alteran otras funciones del cerebro, que son las del juicio, las que están en el módulo central. Allí están la memoria, la conciencia…

“Cuando se alteran esas funciones pueden surgir pensamientos negativos, autodestructivos, y se pueden generar ideas suicidas”, señala el médico psiquiatra. “Si llegan a ser muy intensas el individuo puede atentar contra sí mismo y contra otros”.

El expresidente de la Academia Yucateca de Medicina y Cirugía, A.C., señala que esto explica el aumento de los suicidios, al igual que los trastornos de ansiedad y depresión.

“¿Qué lleva a esta gente a ello? La lleva una frustración, una frustración ante la adversidad que no puede solucionar, así lo percibe”, abunda. “En autopsias post mortem (de los suicidas) para saber qué los llevó a esa situación hemos visto la impulsividad, la intolerancia al rechazo … Todo tipo de rechazo lo puede llevar a la ira, al coraje y a conductas violencias contra sí mismos y contra otras personas”.

Incluso, considera que allí puede estar la explicación de la conducta de dos yucatecos que, como publicamos, se prendieron fuego después de discusiones con sus parejas. Un caso ocurrió en Mérida y otro en Tizimín, ambos con desenlace fatal.

El doctor Espadas Sosa reitera que en el aumento de los casos de depresión hay explicaciones que tienen que ver con la gente, con la civilización y con el medio ambiente. Son factores que influyen en ese tipo de trastorno y los abordamos en nuestra publicación del domingo pasado.

Otro aspecto decisivo es la genética. El especialista lo explica de la siguiente manera:

—El individuo trae un equipo genético, que le transmiten sus ancestros. Es un equipamiento que en términos generales se llama temperamento. Lo tenemos desde que nacemos, posiblemente desde el útero materno. Hay embarazos donde el niño se mueve mucho y las señoras lo festejan, y también hay niños que no se mueven. Al nacer hay niños que se desesperan, que lloran mucho o duermen mucho.

—Es algo que traemos, es nuestra genética. A ello se le va sumando lo que aprendemos en la casa, lo que nos dicen nuestros padres, la disciplina, lo que aprendemos en la escuela, en el trabajo o con los amigos. Son figuras importantes que nos aportan material para soportar las adversidades externas, para disfrutar experiencias agradables.

—Ante una enfermedad o un problema laboral o social, hay gente que tiene un poco más de capacidad para resolver estas situaciones. Otras no la tienen, son vulnerables genética y socioambientalmente y, por lo tanto, son más propensas a un estado emocional adverso.

Camino erróneo

A continuación señala:

—Una de las puertas que buscan muchas personas, y de las más frecuentes, es el alcohol u alguna otra bebida que las estimule, que las haga sentir bien, que las ayude en su angustia.

—Cierto, la ansiedad disminuye con el alcohol, pero esto es temporal. Y hay quienes también recurren a otras sustancias, a lo que llamamos drogas ilegales, y no solo ilegales porque la ley así lo diga, sino porque nos producen estados colaterales que quizás nos hagan sentir bien, pero después viene un fenómeno de rebrote y los efectos pueden ser peores.

—Por eso hay una gran cantidad de personas suicidas —esto sí lo sabemos estadísticamente— y casos de violencia familiar y social.

—La presencia de alcohol y otras sustancias en esos casos es elevada y frecuente.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

Más depresión

De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, la depresión va en aumento en Yucatán.

709

casos reportaron las instituciones públicas hasta la primera semana de este mes.

572

era el número que se había contabilizado en estas mismas fechas del año pasado.

537

de los diagnósticos de este año corresponden a mujeres. 172 son de varones.

31

casos se detectaron en la última semana del conteo oficial. Más de 4 por día.

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