Dice que Mauricio Vila beneficiará solo a sus amigos
El proyecto para construir el Estadio Sostenible de Yucatán, en el norte de la ciudad, solo busca beneficiar al empresario Rodolfo Rosas Moya y a otros amigos del gobernador Mauricio Vila Dosal, como lo ha hecho en otras ocasiones, denunció la senadora por Morena Verónica Camino Farjat.
Me gustaría saber a quién vendieron o regalaron ese terreno, propiedad del gobierno del Estado, indicó la legisladora.
Si no han cedido la propiedad del predio y éste sigue en manos del gobierno, entonces la administración de Vila Dosal es socia del proyecto y, por tanto, no es verdad que éste se levantará solo con inversión privada.
Si este es el caso, ¿qué ganará el gobierno con este proyecto?, preguntó.
La senadora anticipó que la construcción de esta obra representará también un cuantioso gasto para los gobiernos estatal y municipal, de entre 300 a 500 millones de pesos, en la edificación de calles, jardines y equipamiento urbano, que beneficiará a los inversionistas privados, independientemente de que el alza en los precios de entrada perjudicará a los aficionados.
En suma, indicó, “creo que se trata de un negocio de Peto”.
La senadora Camino Farjat otorgo el lunes una larga entrevista a los periodistas de Grupo Megamedia, Hernán Casares Cámara y Regina Montañez Raz, como parte del ciclo de charlas con las mujeres destacadas de la política local, organizado por esta casa editorial.
En la segunda parte de esa entrevista —ayer publicamos la primera, pero la versión completa está disponible en la página de Facebook de Diario de Yucatán—, la legisladora se refirió al esfuerzo del presidente López Obrador por tratar de que los beneficios de los programas sociales se extiendan a toda la población, especialmente a los más pobres, “y no como pasa aquí, donde estamos al revés”, dijo.
En Yucatán se gobierna “solamente para los amigos de los amigos de mis amigos”.
Esto lo podemos ver, indicó, en el préstamo de 400 millones de pesos que el gobierno de Vila Dosal contrató al inicio de la pandemia para dárselo directamente a varios empresarios cercanos, “entre quienes estaban el sobrino de la titular del Ople (el Organismo Público Local Electoral; es decir, el Iepac, a cargo de María de Lourdes Rosas Moya) y también sobrino de la secretaria de Administración y Finanzas, Olga Rosas Moya, cuyo hermano (Rodolfo Rosas Moya), sabemos es el mejor amigo del gobernador”.
Después dijeron que ese préstamo no se los dieron directamente, sino que fue Nacional Financiera y que el gobierno fue su aval. “Como lo quieras pintar, como lo quieras ver, eso es corrupción que además marca una preferencia constante” por determinados empresarios.
De acuerdo con Verónica Camino, a esto se le suma el tema del nuevo estadio.
“Por favor, que no nos quieran ver la cara. ¿Quién es el dueño del equipo Venados de Yucatán?”, preguntó.
“¿Cómo se llama?, Rodolfo Rosas” y el día de mañana “¿quiénes serán los otros beneficiarios del estadio de primer mundo?, pues también los mismos”.
“¿Quiénes son los accionistas de los Leones de Yucatán? Ojo, no estoy tocando a la afición —soy nieta de un gran beisbolista—, pero una cosa es tenerle amor al béisbol y otra muy diferente es tocar dinero público, alegando que es por el bien del béisbol y del fútbol”.
Inversión privada
Según el gobierno del Estado la inversión en el estadio será de empresarios privados, aclaran los periodistas de Megamedia.
“¡¿Cómo va a ser una inversión privada?! Para empezar, ¿dónde está la enajenación del bien inmueble; es decir, el terreno donde estaba la Normal Rodolfo Menéndez de la Peña, un edificio histórico que el gobierno derribó en la noche, en plena pandemia. Nos quitaron ese edificio para poner un estadio que puede estar en cualquier otro lugar, pero lo van a poner en una zona donde tenemos un problema de densidad poblacional y de tráfico”, indicó
Además, agregó la entrevistada, ¿quién construirá las calles de los alrededores, quien hará los jardines; es decir, la infraestructura y el equipamiento urbano que tendrá ese estadio?, pues lo tiene que hacer el gobierno del Estado y el municipal y estamos hablando de más o menos entre 300 y 500 millones de pesos.
Y otro asunto igual de importante, añade, es ¿dónde van a poner el estacionamiento?
“Si ustedes van a The Harbor, (el centro comercial), el estacionamiento sigue cerrado por las inundaciones y si van a La Isla y entran a Liverpool, ven una manta blanca en el estacionamiento porque el piso de abajo aún no funciona, sigue inundado”.
“Entonces, en el nuevo estadio ¿van hacer un estacionamiento subterráneo? Que me digan dónde, porque de hacerlo, le quitaremos nuevamente capacidad volumétrica a nuestro subsuelo y entonces, ¿a dónde irá toda el agua del manto freático?
Es obvio que si usted fuera alcaldesa no aprobaría el proyecto, dice Megamedia.
“Primero tendría que tener la enajenación del terreno. Yo quisiera saber a quién se le dio o si lo regalaron o lo vendieron”.
Al parecer, el terreno sigue siendo propiedad del gobierno del Estado, le indican los periodistas a la legisladora.
“¡Entonces sí hay inversión del gobierno del Estado!, porque mientras no haya enajenación, eso es inversión del gobierno. ¿Y éste qué recibirá a cambio?, porque si te estoy dando el terreno, el equipamiento urbano y la infraestructura, ¡discúlpenme!, díganme si es o no regalarle las cosas a la inversión privada”.
A largo plazo
Otro asunto es que el estadio se planea en una zona que causará problemas a largo plazo. “Yo quiero saber que harán los vecinos de Cordemex, algunos de los cuales dijeron en los medios que estaban felices por el estadio, pero quiero ver qué harán cuando coincida una venta nocturna de Liverpool, con períodos vacacionales y fechas de partidos”.
Otro problema, dice la senadora, es si la afición al béisbol paga ahora $400 por un partido de semifinal en un buen lugar, en la primera o tercera base, ¿cuánto le va a costar ir a ese estadio? , expuso. “¿Esa obra será para nosotros, para la economía de un yucateco?”
“Con todo respeto, no creo que el gobierno del estado se ponga a regalar lugares y sí lo hace los tendrá que pagar. Ese estadio es como se dice aquí: un negocio de Peto”. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA.
