Uno de los signos distintivos de Mérida, sobreviviente del pasado glorioso que el oro verde en Yucatán dejó como herencia histórico y arquitectónica está a la venta.
“El Pinar”, la residencia de estilo neoclásico que aún se yergue majestuosa en el calle 60 con 35 del Centro, muy cerca del cruce de la avenida Colón, se ofrece en internet, en el portal de una de las empresas de bienes raíces más conocido de México y con trascendencia internacional.
La antigua casona, que data de principios del siglo XX, la oferta Inmuebles 24 como una de sus principales joyas en su amplio catálogo, y la califica, entre otros adjetivos, como una “preciosa mansión única”.

“El Pinar”, cuándo y quienes la construyeron
La casona, de acuerdo con datos del archivo de Diario de Yucatán, se edificó en el primer lustro del naciente siglo XX, alrededor de 1905, con el peculio del hacendado Miguel Peón Casares, para ser la residencia de su familia que conformó con su esposa, Ana de Regil.
Se levantó en una parte de los terrenos de la Villa “San Lorenzo”, propiedad de la madre de don Miguel, Cleta Casares que la heredó de su esposo, Lorenzo Peón.
El proyecto de “El Pinar”, según el investigador Israel Katzman en su trabajo “Arquitectura del siglo XIX”, se encomendó al arquitecto Pío Piacentinno, bajo la dirección del ingeniero Enrico Deserti, los mismos que llevaron al cabo la obra del teatro “José Peón Contreras”.
¿Quiénes fueron los dueños de “El Pinar”?
La residencia meridana, uno los emblemas arquitectónicos de la Mérida de principios del siglo XX, junto con las casonas que embellecen el Paseo de Montejo, erigidas en el rústico camino al entonces pueblo de Itzminá, se caracteriza por su fachada renacentista francesa, peculiar de la época del porfiriato en Yucatán.
Aunque la compañía de bienes raíces dice que se erigió en 1915, se sabe que a partir de 1906 ya la habitaba el que fuera su primer dueño, Miguel Peón Casares.
Casi dos décadas más tarde, en 1926, con datos de la Enciclopedia Yucatanense, “El Pinar” la adquirió el hacendado Humberto Peón Suárez quien la habitó con su esposa Pilar Rosado y sus hijas.
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“El Pinar”, parte de un complejo hotelero
Ya en la primera mitad del siglo XX, en 1942 hay referencias de que la residencia se consideró para ser parte de lo que se le llamó “Compañía Hotelera ‘El Pinar'”. Pero, al parecer el plan no progresó y la casona permaneció varios años olvidada en el bruma del tiempo.
En 1952, su heredera María del Pilar Peón Rosado de Larrea, la vendió a María Teresa Larrea de Peón, casada con Humberto Peón Suárez.
Ya en la segunda mitad del siglo XX, propios y extraños que pasaban por las rejas que delimitaban la propiedad, aunque estaba en el abandono, aún levantaba la admiración por su esplendorosa y peculiar arquitectura.
Hay quienes recuerdan que cuando se construyó un hotel adjunto a los terrenos de “El Pinar”, en la confluencia de las calle 60 con avenida Colón, se especuló que la casona sería parte de la recepción del centro de hospedaje, pero todo quedó en versiones y rumores que no se concretaron.

Rescate de “El Pinar” en Mérida, la casona brilla de nuevo
Hay datos que refieren que la residencia también perteneció, en 1974 a Margarita Amira Lizarraga Rosado, esposa de Vicente Erosa Cámara, quien la vendió dos años después a Alberto Bulnes Guedea, quien se dio a la tarea de recuperar y restaurar la esencia de la antigua casona.
El excónsul de Austria en Mérida, como un dedicado médico, con paciencia curó y resanó las heridas que el inexorable paso del tiempo dañaron las estructuras de la residencia, y aunque su brillo se opacó por el polvo del tiempo, de nuevo resplandeció.
Tiempo después, el empresario se desligó de la propiedad y se la vendió, en 1990, al también capitán de negocios José Trinidad Molina Castellanos, que prosiguió con la tarea de devolverle el fulgor de antaño al “El Pinar”, para convertirla en su residencia familiar que habitó con su esposa, María Lucía Casares Espinosa, hasta su muerte en 2013.
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“El Pinar” está a la venta en Mérida, Yucatán
A partir de 2020, de acuerdo con la página virtual de la empresa de bienes raíces, “El Pinar” está en venta. Se anuncia como una residencia de dos niveles, con una casa de 1,940 metros cuadrados, cuenta con cinco recámaras, siete baños, un medio baño y ocho estacionamientos,
Además, tiene un terreno total de 5,057 metros cuadrados, y en la planta baja tiene un amplio jardín delantero, vestíbulo, antesala, sala, comedor, biblioteca, despacho, cocina, bar, ascensor y una piscina.
En el segundo nivel hay una sala, otro comedor, una terraza panorámica, la habitación principal con sala, balcón, baño y guadaropa vestidor. También, toda la propiedad tiene circuito cerrado de vigilancia.

¿Cuál es el precio de “El Pinar”?
La antigua casona de la calle 60 se ofrece a los interesados en adquirir un fragmento de la historia de Mérida, de Yucatán en 7 millones de dólares, al tipo de cambio actual, en más de 142 millones de pesos.
La publicación en internet, también en textos en inglés, registra hasta este viernes 10 de diciembre 6,598 visualizaciones, y le piden a los interesados contactar a la compañía encargada de la venta por medio del portal o de un WhatsApp.
Los requisitos que solicitan son el nombre, teléfono y correo electrónico del potencial comprador de “El Pinar”. ¿Quién será el nuevo dueño de la añeja residencia?
