Los padres de familia de las primarias estatales “César Mendoza Santana” y “Septimio Pérez Palacios”, que comparten el mismo edificio en los turnos matutino y vespertino, respectivamente, ya no saben a qué le temen más al enviar a sus hijos a la escuela: al potencial riesgo de Covid-19 o a que se derrumbe la escuela.

Temen que los alumnos sufran algún accidente como consecuencia de los daños estructurales del inmueble que tiene 16 años sin ningún tipo de mantenimiento y comienza a pasar factura, literalmente a pedazos.

Señalan que la semana pasada comenzó a desmoronarse parte de los barandales del segundo piso.

Ubicada en Pacabtún, este plantel atiende a casi 400 alumnos por la mañana, con 15 maestros, y a poco más de 150 por la tarde, con 6 docentes.

Riesgo de accidente en el regreso a clases presenciales

Hoy día presenta una diversidad de daños que distan del pronunciamiento de las autoridades educativas de que los inmuebles ofrecen garantías de seguridad para los estudiantes ante el inicio de clases presenciales desde el pasado lunes 21 de febrero.

El pasado lunes, en rueda de prensa, el gobernador Mauricio Vila Dosal recordó que desde septiembre de 2021 se lleva al cabo un proceso de rehabilitación y mantenimiento de espacios educativos.

 


 

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Señaló que algunos tuvieron diversos deterioros debido a que estuvieron cerrados más de año y medio o fueron blanco de vandalismo o saqueo. 

No se trata solo de proveer insumos para la limpieza y los filtros sanitarios, sino de que los planteles cuenten con sanitarios en buen estado, energía eléctrica, agua, etc. condiciones que hagan posible llevar al cabo el proceso educativo con garantías de seguridad y eficiencia.

Alumnos en peligro por las malas condiciones del edificio

Los directores de las escuelas que funcionan en el edificio en Pacabtún, Lizbeth Noemí de María Carrillo y Cristhian José Pereira Hoil, externaron su preocupación por las condiciones del inmueble.

Afirman que representan un riesgo a la seguridad de los estudiantes.

Señalan que lo denunciaron de manera reiterada en los últimos seis años, pero tiene sus orígenes desde hace 16 años cuando aparecieron las primeras grietas en techos, pisos, barandales y escaleras de la nave principal.

Padres de familia hicieron eco de esta preocupación de los directores y el personal docente y exhibieron documentos entregados, con acuse de recibo, dirigidos a la autoridad educativa estatal.

No obtienen respuesta de las autoridades educativas

Ahí señalan los daños estructurales del inmueble y los riesgos de no ser atendidos oportunamente, sin que hasta ahora se tenga respuesta positiva.

Las escuelas están recibiendo alumnos desde que se implementó el sistema hibrido, que por cierto pagan los propios maestros de su bolsillo, utilizando sus datos para hacer transmisiones simultáneas a favor de sus alumnos. El plantel no tiene red wifi.

A fines de la semana pasada ocurrió un derrumbe parcial de algunas secciones del barandal del segundo piso, donde se ubican los salones de sexto y quinto grados. 

Los barandales son secciones de colado con varilla adheridos al piso de cemento, pero la mayoría se mueve si se ejerce presión sobre ellos.

Desprendimientos en el barandal y otros daños en la escuela

En el reciente incidente dos secciones tuvieron desprendimientos de acabados, que terminaron en el patio principal del plantel. 

Afortunadamente, el desmoronamiento de estos elementos sucedió cuando no había estudiantes en la escuela.

Otros daños estructurales son cuarteaduras en las trabes y techos de los salones, acumulación de moho en techos, desprendimiento de luminarias y daños a unidades de aire acondicionado.

Además, cuarteaduras en las escaleras de acceso al segundo piso, desprendimiento de pisos del salón de usos múltiples, fugas de agua y problemas de funcionamiento en baños.

Ventanas con comején, domo oxidado…

También hay ventanas de madera con comején y el domo de hierro sobre las canchas, entregado durante la administración como gobernadora de Ivonne Ortega Pacheco, presenta problemas de óxido.

Los alumnos de quinto y sexto año del turno vespertino ya no utilizan las aulas del nivel superior para evitar accidentes, pero los del turno matutino no pueden hacer lo mismo e incluso se les pidió que al caminar por el corredor lo hagan pegados a los salones y procurando no generar vibraciones.

Las presidentas de las sociedades de padres de familia de ambos turnos, Elsy Mayté Pérez Aguilar y Azucena Anconan Escalante, advierten que sus representados no se sienten tranquilos de enviar a sus hijos a una escuela que se está desmoronando poco a poco.

Lamentan la indiferencia de las autoridades, a las cuales ya hicieron numerosos llamados para que intervengan pero hasta ahora nadie hace nada al respecto

Temor por el peligro para estudiantes y maestros

Gloria Guadalupe Ricalde Cámara, maestra de cuarto grado de TV, se siente temerosa por esta situación toda la semana, pues es evidente que los daños estructurales son un riesgo para alumnos y maestros.

Los directores coinciden en que a raíz del llamado de las autoridades a volver a clases presenciales están más preocupados.

Reiteran que el inmueble no ofrece condiciones de seguridad y hacen un urgente llamado al gobernador y al secretario estatal de Educación a atender esta situación antes de que alguien salga lastimado.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.