Las nubles son su fuente de inspiración. Esas masas de gotas suspendidas en la atmósfera, a la que llaman capas protectoras de la Tierra, es una de las motivaciones que inclinaron a Sareti Cardós Pacheco a ser meteoróloga.
Analizar, estudiar el tiempo y el clima para interpretar las condiciones atmosféricas es más que una labor, un oficio o profesión, constituye una de las pasiones de la joven especialista del Centro Hidrometeorólogico Regional “Mérida” de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) Yucatán.
Más allá de conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, este martes 8 de marzo, las tareas que cumple Sareti es más que un reconocimiento, es muestra de que la equidad de género que debería de prevalecer en todos los ámbitos sociales de México, Yucatán, del mundo.

¿Quién es Sareti Cardós Pacheco?
Ingeniería Física egresada de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Sareti tiene estudios de Meteorología Tropical por el Centro de Predicción del Tiempo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica en Maryland, Washington, Estados Unidos.
Desde hace una década, en 2012, ingresa a la Conagua Yucatán, se considera discípula del ingeniero Juan Vázquez Montalvo, exjefe del Laboratorio de Hidráulica e Hidrología y antigüo responsable del Centro Meteorológico de la Facultad de Ingeniería de la Uady.
Y así, de analistas de datos meteorológicos como parte de sus tareas de servicio social en la Uady, la ingeniera Cardós Pacheco se convierte, a partir de 2014 es meteoróloga previsora en la dependencia federal, y una de las profesionales más destacadas en la predicción de las condiciones predominantes del clima en Yucatán.

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Las razones por la que Sareti Cardós decidió ser meteoróloga
Hay tres razones, confiesa la profesional, que la encauzaron por el camino de la investigación de los fenómenos atmosféricos y explicación de la información meteorológica, pero una en particular es la que la impulsa desde su infancia.
“En resumen, porque me gustan las nubes. Desde pequeña sentí admiración por ellas y siempre me gustó ver el cielo, bañarme, en la lluvia, volar papagayos. Creo que sin querer el ‘chip’ de observador meteorológico se activó”, añade Sareti.
La segunda, revela, es por la influencia de su papá, José Cardós Sierra, quien trabajó en el área de previsión meteorológica de la Conagua, y aunque él no hacía pronósticos siempre le platicó sobre sus labores. “Además, prácticamente crecí en las oficinas de la Conagua”.
“La tercera justificación, ya siendo consciente, es porque me gusta el ambiente y todo lo que ocurre en él. Así que buscando perfiles de oceanógrafos y geólogos, me apareció la carrera de Ciencias atmosféricas de la Universidad Veracruzana, y pensé que me gustaría entender todo lo que pasa en la atmósfera, ya que es muy complejo”.

¿Por qué Sareti Cardós no estudió Ciencias atmosféricas?
Por la situación de inseguridad que desde hace 20 años prevalecía en la región sur del país, Sareti, “decidí no estudiar en Veracruz, pero sí especializarme en lo que me diera los fundamentos, para que en el futuro cumpliera mi propósito de dedicarme a la meteorología”.
“También, me impulsó la curiosidad de porqué suceden los fenómenos meteorológicos, me parece que es un muy bonito servicio a la comunidad divulgar y dar información para su seguridad”.
Y la experta considera que el ofrecer un pronóstico meteorológico ayuda “desde lo más básico como si se puede lavar o no la ropa hasta la seguridad ante eventos que son potencialmente mortales”.
Las satisfacciones que le deja a Sareti Cardós ser meteoróloga
“Egocéntricamente, me gusta jugar contra la atmósfera. Saber que la entiendo un poco mejor me pone contenta. Y ya como profesional, la mayor satisfacción es saberme útil para el usuario, que la información que recibe es la adecuada y necesaria”, se sincera.
Otra de las recompensas que Sareti recibe por su quehacer profesional, es tratar de comprender cómo será el comportamiento de algún sistema meteorológico que amenace la península de Yucatán, basado en los factores ambientales y los modelos especializados.
“Creo que es de mucha utilidad, por ejemplo cuando un ciclón tropical se avecina a nuestro país o a Yucatán saber qué sucederá, cuál sería su trayectoria y así ayudar a la población a que tome las previsiones necesarias en caso de ser de peligro, ningún fenómeno o sistema meteorológico es para minimizar”, enfatiza.

¿Hay equidad e igualdad de condiciones laborales, sociales y económicas entre hombres y mujeres en tu profesión?
La ingeniera Cardós Pacheco afirma que en México, en Yucatán, el organismo responsable de la información meteorológica no distingue entre esos parámetros, “lo importante es tener los conocimientos necesarios”.
“A nivel sociedad, noto una desigualdad. Creo que por razones mediáticas, el papel de una meteoróloga está estigmatizado. Ya que usualmente en los medios masivos, la información la ofrecen presentadores (que en su mayoría son mujeres) del pronóstico del tiempo”.
“Algunos de las presentadores, no tienen los conocimientos de análisis y solamente divulgan la información. Por lo que se llega a pensar que si se es mujer y difunde información relacionada al pronóstico del tiempo, ella conoce menos que su homólogo hombre. Y eso nos dice mucho de la sociedad que somos”, subraya.
¿Qué les dirías a las mujeres que quieren desempeñar oficios tradicionalmente ejercidos por varones?
Como botón de una muestra, Sareti recuerda que en 2014 cuando de manera formal comenzó a desempeñar su labor, en el Centro Hidrometeorológico Regional “Mérida” de la Conagua Yucatán el equipo se componía de ocho meteorólogos, cinco mujeres.
“En general a cualquier persona les aconsejaría que alimenten su curiosidad y si de ello se transforma en una carrera profesional, que no desistan pese a lo que culturalmente o tradicionalmente está establecido”, destaca.
“En específico a las mujeres, les diría que poco a poco se están cambiando los paradigmas y las profesiones u oficios no tienen un rol de género asignado“, concluye la ingeniera Cardós Pacheco.
