Hace tres años con siete meses que el moderno psiquiátrico permanece como un “elefante blanco” en la colonia Mil Piedras, dentro del sur profundo de Mérida.
El edificio, a espaldas del Banco de Alimentos, permanece cubierto de hierba alta en toda su periferia enrejada, tiene maleza en áreas que no tienen concreto y cualquier lugar del amplio terreno está invadido de matorrales que le dan el toque de abandono a esta institución.
Originalmente el edificio nació con el nombre de Hospital Psiquiátrico Villas de Transición, que construyó el gobierno de Rolando Zapata Bello.
Sin embargo, nunca ha funcionado por el cambio de modelo de atención psiquiátrica, porque le falta el equipamiento y porque, según reveló el actual director de Salud Mental de la Secretaría de Salud del Estado (SSY), doctor Arsenio Rosado Franco, tuvo mala planeación.
Todo el edificio está terminado, las 10 villas para los pacientes psiquiátricos, área de atención del público y consultorios están nuevos, pero inactivos.
Incluso, el moderno edificio está equipado con cámaras de videovigilancia, alumbrado público interno, estacionamiento interno, pasillos techados y áreas de convivencia que hoy está cubierta de maleza.
El 30 de marzo de 2022 el Diario publicó una entrevista con el director de Salud Mental de la SSY, Arsenio Rosado Franco, sobre la operación de Villas de Transición del sur de la ciudad.
El doctor Rosado Franco anunció en aquella ocasión que las villas de transición hospitalaria del nuevo psiquiátrico la construyó el gobierno anterior (la administración de Rolando Zapata) con inversión de $146.876,458, pero fue una obra mal planeada.
La construcción de las Villas de Transición se inició el 14 de marzo de 2018 y terminó en noviembre de 2019. Nunca se han abierto al público y a los pacientes.
El doctor Rosado Franco dijo en esa entrevista que el actual gobierno (de Mauricio Vila Dosal, del PAN) trabaja para convertirlas en un Centro Comunitario de Salud Mental del Sureste de México.
Eso fue hace un año con tres meses, pero la realidad es que el edificio psiquiátrico permanece abandonado y en desuso, con la consiguiente pérdida de la millonaria inversión de dinero público.
De acuerdo con datos del archivo del Diario, el sitio tiene 10 villas con capacidad para 120 personas, áreas para estudios de electroencefalograma, área de rehabilitación física, cuidado integral, consulta psicológica y psiquiátrica, servicios de odontología, biblioteca, cine, gimnasio de recuperación, cocina, comedor, lavandería, farmacia, teatro al aire libre, entre otras instalaciones.— Joaquín Chan Caamal
