El 3 de marzo de 2011 fue la última vez que hubo un reporte de un artefacto bélico hallado en Mérida, en el fraccionamiento San Esteban. No pertenecía al crimen organizado, según fue el reporte de autoridades estatales y federales. El artefacto, pertenecía a algún coleccionista, posiblemente familiar de algún soldado yucateco.
Como hemos informado, la mañana de este martes 19 de marzo el Ejército Mexicano, apoyado por autoridades estatales, realizaron diligencias en una “privada” de la colonia Chuburná de Hidalgo donde en horas de la madrugada fue hallada una granada de mortero útil.

¿Qué es una granada de mortero?
Es un proyectil, normalmente utilizado en entrenamiento militar y guerra, por su diseño y peso es de fácil armado y puede ser transportado sin mayor inconveniente.
En este nuevo caso que se da en la ciudad, el artefacto fue abandonado a las puertas de una vivienda ubicada sobre la calle 13B con 20 en una zona “cerrada” de la mencionada colonia, muy cerca al mercado de Chuburná.
De acuerdo con nuestros archivos y notas publicadas en su momento, la granada encontrada en 2011 representó poco peligro, debido a que la pólvora estaba seca y en desuso, esto explica el por qué no explotó, a pesar de que niños que la encontraron la patearon varias veces. Era un modelo M26M que utilizaba la milicia mexicana, no se pudo comprobar si correspondía a algún inventario oficial debido a su antigüedad.

El 16 de abril de 2009, niños de la colonia Chuminópolis encontraron una granada en una casa desocupada, la cual presuntos sicarios habían abandonado siete meses atrás. Uno de los niños jugó algunos momentos con el explosivo. Luego se lo mostró a su madre. El niño, Luis Pech Aké, según un boletín que divulgó la Secretaría de Seguridad Pública estatal, y su tío Jorge Alberto Tec Canul, de 49 años, llevaron la granada a la Delegación Oriente de la SSP, en el fraccionamiento Pacabtún.
De acuerdo con el comunicado, el niño primero dijo que halló la granada en el techo de su casa, pero luego declaró que estaba en un cuarto que estaba abandonado y que estaba junto a su casa, en la calle 17 con 16 de esa colonia.
Y aunque surgieron varias versiones sobre la granada encontrada, la Policía descartó que se tratara de algo relacionado con algún cartel de la droga. Sin embargo, no negaron que pudiera tener relación con la delincuencia organizada.
Uno de fatal consecuencia ocurrió el 24 de noviembre de 2008. En un terreno de Dzityá falleció Benjamín Cab Borges, de 45 años. Por este hecho, la Procuraduría de Justicia consignó al empresario Raúl Humberto Pérez-Abreu Bross y a su empleado Gustavo Cerino Blancas, por considerarlos responsables de homicidio, ya que fueron quienes lanzaron el artefacto en el terreno.
Este lamentable hecho ocurrió en un terreno en la parte posterior de la calle 80 con 67 del fraccionamiento Las Américas, cuando Benjamín Cab, en compañía de sus hermanos Feliciano, Genaro, Roberto, Armín y Pedro Pablo limpiaban el lugar.
A Benjamín le llamó la atención una bolsa y al revisarla accionó la granada, que explotó y le causó la muerte. La declaración de los demás jornaleros confirmó que la bolsa con las granadas fue arrojada desde una camioneta color verde que pasó por el lugar a la 1:30 de la tarde.
En los últimos días de enero de 2007, hubo un ataque con granada en horas de la madrugada a la Base “Pescador”, en Progreso. Los policías estatales que se encontraban en el dormitorio pensaron que había estallado el tanque de gas, pero se acordaron que en el edificio no había tal depósito.
Uniformados y tragahumos narraron los momentos que vivieron cuando estalló la granada y su reacción para dar con la camioneta en la que viajaban los atacantes.
La intención de los atacantes, según declararon, era que al lanzar una segunda granada, el edificio de la policía estatal quedara completamente destruido, lo cual no sucedió, porque de lo contrario “habríamos muerto”.
El día del atentado, en el dormitorio donde se abrió un boquete, dormían 7 policías de la SPV, tres en hamacas y cuatro en las literas. Afuera en un carropatrulla dormía un agente que se encontraba de guardia.
El atentado ocurrió a las 5:05 horas, los agentes abordaron sus carropatrullas dos minutos después, su reacción fue inmediata para perseguir a los atacantes y tres minutos después hallaron la camioneta abandonada, una Jeep Liberty que fue abandonada en el desvío de la carretera a Chelem.
Estos casos son los que han sido más sonados y comentados en los últimos años relacionados con el hallazgo de granadas o de algún material bélico
